Sentido último adiós a Orlandito Martínez

Familiares y compañeros despidieron conmovidos al primer monarca olímpico del deporte revolucionario cubano.

Foto: JIT Colaborador

Su condición de cubano digno, más allá de los méritos que le encumbraron como pugilista, fue resaltada durante el sepelio de Orlando Martínez Romero, primer monarca olímpico del deporte revolucionario cubano.

Junto al panteón del Inder, en la necrópolis de Colón, familiares y compañeros despidieron conmovidos, este martes, a quien derrochó técnica y coraje para coronarse en la cita bajo los cinco aros de Múnich 1972 y los Juegos Panamericanos de México 1975.

“Decimos adiós no solo al atleta destacado, sino también al revolucionario comprometido, al amigo y al hombre jovial, sonriente, siempre caracterizado por su humildad”, aseveró el presidente de la Federación Cubana de Boxeo, Alberto Puig de la Barca.

Destacó igualmente la responsabilidad con que el también tricampeón de los torneos Córdova Cardín ejerció en ese órgano, y aseguró que su legado será fuente de inspiración para las actuales y futuras generaciones.

Directivos del Inder, encabezados por el vicepresidente en funciones Oliet Rodríguez y el director general de alto rendimiento José Antonio Miranda, encabezaron el último adiós al llamado Zurdo de Juanelo, fallecido a los 75 años de edad tras sufrir de Alzheimer.

Vinculado al boxeo desde 1963 en el gimnasio capitalino Luyanó Moderno, añadió incursiones en las justas olímpicas de México 1968 y Montreal 1976, alzó bronce en los Juegos Centroamericanos de Santo Domingo 1974 y varias fajas nacionales.  

Nacido el 2 de septiembre de 1946, tras el retiro del deporte activo se dedicó a la noble tarea de enseñar, desde la que también mereció elogios dentro y fuera de la Isla.

odh/Jit

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