Bronce de Alba sube a Cuba al medallero olímpico

“Cuando suceden cosas así uno tiene que ser agradecido con la vida”, dijo un sonriente Alba, que portaba la bandera.

Por/ Eyleen Ríos, enviada especial
Foto: Roberto Morejón, enviado especial
No fue el oro que quería, pero Rafael Alba puede presumir de aportar la primera medalla para Cuba en los Juegos de la XXXII Olimpiada, luego de quedarse con uno de los bronces en la división de más de 80 kilogramos en el certamen de taekwondo.
Todo parecía que iba a ser adverso para Alba en la Sala A del Makuhari Messe cuando cedió en su primer combate, durante la sesión matutina. Sin embargo, las circunstancias le dieron una segunda oportunidad, que aprovechó con triunfos en la repesca por 8-2 ante Seydou Gbane, de Costa de Marfil, y de 5-4 frente al chino Yongyi Sun para acceder al podio. “Cuando suceden cosas así uno tiene que ser agradecido con la vida”, dijo un sonriente Alba, que portaba la bandera cubana a su paso por la Zona Mixta, donde la prensa de la Isla le esperó para conocer detalles de primera mano.
“En estos momentos estoy muy feliz, luego de la terrible derrota que tuve en la mañana y no es la medalla de oro que el pueblo esperaba de mí, pero fue un muy merecido bronce que me tiene muy contento”, confesó con evidente satisfacción.
El santiagueros de 27 años reconoció que la derrota inicial ante el macedonio Dejan Georgievski le dejó sin ánimos para pensar en un posible avance y se vio fuera de competencias totalmente.
El apoyo de su entrenador René García, el doctor Pablo Castillo, el comisionado Iván Fernández, así como de su madre desde la distancia que solo logran acortar las redes sociales, le devolvieron la confianza. “Gracias a ellos pude presentarme de la forma en que lo hice en la noche, mucho más combativo, pese a lo complicado de las peleas”, aseguró ya con las ideas mucho más claras y convencido de que el sacrificio hecho en busca de cada triunfo no fue en vano.
Alba, dos veces campeón del mundo, soñaba con el cetro. Hace cinco años en Río de Janeiro vivió la amarga experiencia de ser eliminado en su segunda pelea, pero en esta ocasión podrá descansar sabiéndose inscrito en el libro de los afortunados que tocan la gloria olímpica.
Esta es la sexta medalla del taekwondo cubano en juegos olímpicos, un camino que inició Ángel Valodia Matos (oro en Sídney 2000) y continuaron Urbia Meléndez (plata en Sídney 2000), Yanelis Labrada (plata en Atenas 2004), Daynellis Montejo (bronce en Beijing 2008) y Robelis Despaigne (bronce en Londres 2012).
El cuadro de medallistas de los más de 80 kilos se completó con el oro del ruso Vladislav Larin, plata para Georgievski y el otro bronce para el sudcoreano Don In Kio.

odh/Tomado de Jit

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