Proteger los bosques es beneficiar al clima y la biodiversidad

Foto: Tomada de Internet

Los bosques tropicales cubren al menos el tres por ciento del área terrestre. En ellos existen más de mil especies de plantas utilizadas con fines medicinales; por lo cual aproximadamente el 60 por ciento de los medicamentos utilizados contra el cáncer y para el tratamiento de otras enfermedades (como afecciones cardíacas, reumatismo, hipertensión, artritis, entre otras) provienen de plantas que habitan en los bosques tropicales.

Anualmente se pierden millones de hectáreas de estos bosques, pérdidas ocasionadas por la mano del hombre y el uso irregular de este recurso natural.

La Organización Mundial de las Naciones Unidas estima que más del 25% de la población a nivel mundial depende de los recursos forestales para su subsistencia.

Con la finalidad de crear conciencia en las personas sobre la importancia de los bosques y su conservación, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Medio Ambiente (Pnuma) proclamó desde 1999, cada 22 de junio como el Día Internacional de los Bosques Tropicales.

En este 2021 el lema de la campaña es “Restauración forestal: un camino a la recuperación y el bienestar”.

Los bosques tropicales son ecosistemas fundamentales para la vida en el planeta. Ellos contribuyen a la absorción del dióxido de carbono de la atmósfera, de manera que adquieren una gran importancia para la conservación del medio ambiente. La fragmentación del hábitat y la alteración de la biodiversidad constituyen serios peligros a los que están expuestos en gran medida, debido a la influencia de las actividades humanas.

Anualmente se pierden 10 millones de hectáreas de bosques, una cifra alarmante que es necesario detener.

Estas zonas boscosas de gran extensión han sido generadas por sucesión natural y  son muy importantes para la preservación de la vida en el planeta.

Se encuentran entre el Trópico de Capricornio y el Trópico de Cáncer; cerca de la línea ecuatorial, en países de Sur América, África y el sudoeste de Asia.

Debido a que se ubican en climas cálidos con alta humedad, iluminación natural y temperatura constante durante todo el año,  albergan una gran variedad de flora y fauna exuberante.

Estos ecosistemas tienen un valor incalculable para el planeta y nuestra vida cotidiana porque ejercen un rol relevante en la erradicación de la pobreza y el logro de las metas de desarrollo, previstas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Entre sus beneficios podemos mencionar que son el hábitat de miles de especies de plantas, aves, mamíferos, reptiles y anfibios.

Contribuyen al equilibrio de oxígeno, dióxido de carbono y humedad del aire. Regulan el ciclo del agua; contrarrestan el cambio climático; evitan la erosión de los suelos; proporcionan materia prima para la producción de alimentos, medicinas y combustibles; potencian el bienestar físico y mental de las personas, beneficiando nuestro sistema inmunológico; reduce la presión arterial y es un ambiente ideal para la relajación.

Entre los riesgos y peligros a los que están expuestas estas zonas boscosas se encuentran los incendios forestales, los asentamientos comunitarios ilegales, la proliferación de cultivos ilícitos y la deforestación indiscriminada de muchas áreas boscosas.

Estas amenazas contribuyen a la emisión de gases de efecto invernadero, incidiendo en el calentamiento global y el cambio climático. Por eso, en este 2021, la celebración promueve la ejecución de acciones orientadas a la restauración y la gestión sostenible de los bosques tropicales.

Estas prácticas permitirán beneficiar al clima y la biodiversidad; generando bienes y servicios necesarios para el desarrollo sostenible de las naciones en función de la protección, mejoramiento y recuperación de los ecosistemas.

amss

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