Dos Leones rumbo a Curazao

El jardinero Yosvani Peñalver y el lanzador Pavel Hernández son los dos Leones capitalinos que en pocos días estarán participando en la Copa del Caribe de Curazao con la franela del equipo nacional.

Por/Boris Luis Cabrera

Foto: Fotomontaje Boris Luis Cabrera Acosta

El jardinero Yosvani Peñalver y el lanzador Pavel Hernández son los dos “leones” capitalinos que en pocos días estarán participando en la Copa del Caribe de Curazao con la franela del equipo nacional.

Ambos fueron llamados a filas a última hora para sustituir a otros dos peloteros que fueron dados de baja por diferentes motivos y de esta manera el equipo que dirige el tunero Pablo Civil recibió unos toques de ese azul que estos atletas llevan en su sangre.

El “Peña”, quien integró en varias ocasiones el equipo Cuba en categorías inferiores, lo hará por primera vez para un evento oficial en la categoría de mayores y su convocatoria es un premio a la calidad que ha mostrado en su corta carrera de siete Series Nacionales, a pesar que estuvo lesionado casi toda la última campaña.

Integrante de la preselección del equipo grande que se preparaba para asistir al torneo preolímpico de la Florida, este zurdo que lleva el número 53 en la espalda, solo jugó nueve partidos en la fase clasificatoria y apenas consumió nueve turnos oficiales en la postemporada, pero aun así sacó su garra felina y pegó 11 indiscutibles en 27 turnos al bate (407 Ave).

El privilegio de estar vistiendo el uniforme de las cuatro letras se lo ganó desde la contienda de 2020, cuando promedió al bate para 344 con siete cuadrangulares y empujó 44 carreras, firmando así su mejor año y llamando la atención de los especialistas.

Pavel Hernández por su parte, cumplirá el sueño de representar por primera vez a una selección de su país, con el aval de haber sido incluido hace casi dos años en el listado de 34 talentos que la Federación Cubana de Béisbol le entregó a las Grandes Ligas antes que la administración del entonces presidente Donald Trump lo congelara.

El espigado diestro industrialista es uno de los serpentineros que más progresión ha tenido de un año a otro en nuestros campeonatos domésticos y sus habilidades para este deporte son sorprendentes.

En esta última temporada, después de ver acción en 27 partidos durante cuatro campañas anteriores, logró inaugurar su casillero de victorias con seis éxitos y liquidó por la vía amarga a 76 rivales, para ubicarse entre los más ponchadores del campeonato.

Según declaró el atleta, la dirección del conjunto cubano está considerando utilizarlo como uno de los cerradores para esta competencia, teniendo en cuenta sus características y la mejoría mostrada en el control de sus envíos, elemento este que ha conspirado en años anteriores para que explotaran de una vez y por todas sus herramientas como lanzador.

odh/Tomado de Tribuna de La Habana

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