Encuentro Nacional Científico Bibliotecológico en La Habana

Foto: Tomada de ACN

Un Encuentro Nacional Científico Bibliotecológico sesiona desde este miércoles y hasta el próximo lunes en escenarios virtuales, algo que sucede por vez primera desde que hace 35 años surgió la organización que aglutina a los profesionales del sector.

En su edición 19, se utiliza como plataforma las redes sociales, Facebook, YouTube, Telegram y el Portal de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí; informó a la Agencia Cubana de Noticias la máster en ciencia Margarita Bellas Vilariño, presidenta de la Asociación Cubana de Bibliotecarios (Ascubi).

Añadió que los cuatro primeros días de deliberaciones están dedicados a presentar conferencias, intervenciones especiales y paneles. Uno de los temas esenciales es sobre las consecuencias de la pandemia de la COVID-19 en la correspondiente red del sistema de instituciones del país; y también la contribución histórica de éstas a la cultura local y nacional, protección y preservación de la memoria, su rol ante los cambios sociales y tecnológicos y su importancia en la sociedad.

El lunes siete de junio se celebrará el Día del Bibliotecario Cubano, se mostrarán los Premios que otorga la Ascubi cada año y se informará sobre el otorgamiento del Sello Antonio Bachiller y Morales; la más alta distinción que entrega la asociación.

Bachiller y Morales (1812-1889), profesor, bibliógrafo, considerado el Padre de la bibliografía cubana; entre sus obras más destacadas figuran Apuntes para la historia de las Letras y la Instrucción Pública en la Isla de Cuba.

La Asociación Cubana de Bibliotecarios, surgida en 1986, organiza desde 2003, en las Ferias Internacionales del Libro de La Habana, un encuentro para sus especialistas; pero en 2003 floreció la iniciativa de efectuar el Primer Encuentro Nacional Científico Bibliotecológico.

En su presente edición rinde homenaje al aniversario 12O de la Biblioteca Nacional de Cuba, establecida en octubre de 1901 por el interés de un notable grupo de intelectuales cubanos y promovida por una rica y culta tradición de amor a la lectura, cuidado y preservación del libro, creación y funcionamiento.

Una de las batallas más importantes por la historia y la cultura cubanas se libró en los años de la primera ocupación norteamericana (1899-1902), de acuerdo con historiadores.

En tales hechos intervinieron intelectuales independentistas que lograron que con la presunta República surgieran instituciones nacionales encaminadas a laborar en el rescate, conservación, estudio e integración del patrimonio acumulado en el pasado.

Una ley del 21 de marzo de 1941 promulgó el denominado Financiamiento para la elaboración de parte de la zafra de 1941 y estableció un impuesto de medio centavo sobre cada saco de azúcar producido, de 325 libras.

El importe de esa recaudación sería entregado a una Junta de Patronos para que se encargara de la compra del terreno y la construcción de un edificio; el cual debía dotarse de estantería, mobiliario y equipos necesarios.

Por iniciativa de Don Fernando Ortiz (1881-1969) en 1941 la junta acordó designar con el nombre de José Martí al edificio que se construiría años después.

La colocación de su primera piedra tuvo lugar el 28 de enero de 1952, el 12 de junio de 1957 se entrega el inmueble y a partir de entonces ha sido la sede de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí en cuyos depósitos se guarda la memoria histórica de la nación.

Lino Lubén Pérez

amss/Tomado de ACN

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