José Martí: ejemplo de patriotismo y virtud

Foto: Tomada de Internet

Ya estaba José Martí todos los días en peligro de dar la vida por su país, tal como dijera a Manuel Mercado en una carta inconclusa -y a la vez tan concluyente- donde alertara sobre las apetencias imperiales que se cernían desde entonces sobre la América nuestra. 

Cuanto había hecho hasta entonces tenía el propósito de impedir, con la libertad de Cuba, que Estados Unidos cayera “con esa fuerza más” sobre los pueblos del continente. Y a ese empeño hubiera seguido dedicando sus energías, su voluntad y su inteligencia, si aquel 19 de mayo de 1895 la inmortalidad no lo hubiera reclamado para siempre en el cruce de Dos Ríos. 

Debió ese día atender las instrucciones del Generalísimo Máximo Gómez, que lo había conminado a permanecer en el campamento, porque era Martí -el alma de la revolución- quien debía sobrevivir a todos los embates de la guerra. Debió pensar que aquella carta de María Mantilla no sería, sino en su corazón, el infalible escudo que lo protegiera de las balas. Pero para el hombre que había presagiado su propia muerte de cara al sol, ya era hora. 

Por eso se adelantó a la mambisada en el combate, hasta recibir los disparos que no solamente lo derribaron de su cabalgadura, sino transformaron el curso de la historia nacional; porque ya estaba el Apóstol todos los días en peligro de dar la vida por su país, sin presentir siquiera que 126 años después seguiría ofrendándonos su radioso e inspirador ejemplo de patriotismo y virtud. 

amss

Impactos: 38

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

20 − 7 =