Liuba María Hevia, la realizadora de sueños

Foto: Cortesía de Liuba María Hevia

La cantautora cubana Liuba María Hevia posee dos obras con nominaciones a los premios Cubadisco 20-21: Liuba canta a Gabilondo Soler, en Música para Niños, y el Documental Musical, Teresita Fernández.

Destacada por el cultivo de un repertorio intenso y profuso, la artista significó a la Agencia Cubana de Noticias cómo en el caso de los discos dedicados con anterioridad a la propia Teresita Fernández y a la argentina María Elena Walsh, parte de la trilogía que ahora completa el de Soler; eran producciones necesarias.

Hay muchos y muy buenos compositores, pero esos tres son los obligados; lo ha demostrado la vida, precisó, “hay muchas personas que han escrito canciones, y te das cuenta que son ramas de ese árbol”.

Para Liuba, Gabilondo era un genio, un hombre que hizo radio y muchas canciones; y contaba historias a partir de estas para su programa. De esa forma se fue haciendo de un cúmulo de canciones con un colorido innegable y sensibilidad extraordinaria, destacó.

Para el último fonograma de la trilogía (Bis Music 2019) que aspira al lauro frente a otras notables producciones, la artista eligió temas que adoramos todos; por ejemplo, dijo, a Silvio Rodríguez le encanta El Chorrito, y la autora de Vinagrito adoraba El barquito de cáscara de nuez.

En tanto, la otra nominación a la Feria Internacional de la Música Cubadisco 20-21, en la categoría Documental Musical, dedicado también a Teresita desde otra perspectiva, fue dirigida por Liuba para su proyecto Alma Creadora.

Aquí, la compositora de Si me falta tu sonrisa salda otras deudas, lo que queda plasmado desde el minuto uno, cuando su propia voz en off expresa: “Amanecí dispuesta a realizar un sueño. Un sueño que ya se había convertido en una especie de mágica obsesión. Por fortuna, no fue difícil implicar a un grupo de buenos amigos que también padecían del hechizo”.

Desde niña la escuchaba, pero la conoció personalmente gracias a Ada Elba Pérez. Muchas veces la acompañó a casa de la trovadora para grabar en casetes ciertas tempranas memorias a las que otorgó importancia vital.
Incluso, cuando Teresita escuchaba alguna de las primeras canciones de Ada Elba, El cangrejo Alejo, por ejemplo, en seguida le decía “eso es una teresitada de tu parte”.

Sin embargo, tras aquel fatídico accidente de 1992 que privó de la vida a la inolvidable artista e intelectual de Jarahueca, el trabajo quedó inconcluso, y la deuda se multiplicó. No sólo había que terminar el homenaje a la autora de Cuando el Sol, sino además, la idea de Ada Elba.

El documental Teresita Fernández (Producciones Colibrí), está lleno de relatos: planos que se hicieron cuando se realizó el DVD de una de las ediciones de Travesía Mágica; la voz de Ada Elba rescatada de antiguas cintas de casete; y testimonios de contemporáneos que diseccionan con sinceridad el alma de Teresita, más allá del repertorio infantil.

Lo pude lograr, insistió, no porque yo sea cineasta ni pretenda serlo; sino por una necesidad del sentimiento, que se conozca la obra de Teresita. Una buena parte del resultado ha sido gracias al maravilloso equipo con el que pude trabajar, confesó.

Más allá de si obtiene algún lauro o no, Liuba está convencida de que el mayor regalo fue la sensación y la nostalgia de estar frente a la gran artista.

Los premios son maravillosos; pero lo más importante es su obra y que la gente la conozca y por fin sepa que hay canciones tremendas del llamado repertorio para adultos que fueron escritas por la misma creadora del gatico Vinagrito. Eso no tiene precio, eso hay que bendecirlo, divulgarlo y agradecerlo cada día, concluyó.

Alain Amador Pardo

amss/Tomado de ACN

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