El simbolismo de un Congreso

El Congreso de la Continuidad estuvo lleno de simbolismos, y no solo por su coincidencia con los días en que el pueblo miliciano venció en apenas 72 horas al más poderoso imperio que haya existido en la tierra.

En el ya histórico Octavo Congreso de los Comunistas cubanos estuvo presente, junto a Raúl, el Comandante en Jefe de la Revolución.

Tanto los delegados a la máxima cita partidista, como los seguidores de su desarrollo, sentimos que Fidel estuvo allí, orgulloso, conmovido y confiado del traspaso firme y seguro de las riendas del país a manos más jóvenes.

Bien preparados por la generación del Centenario, pues no fue fruto de la improvisación, el proceso llevado a cabo posee dirigentes valiosos que tienen a su vez la suerte de contar con la escuela de los fundadores; como enfatizó el recién elegido primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz Canel.

La guía, el ejemplo, el legado de la generación histórica está. Ellos continuarán empujando, aconsejando, brindando su larga experiencia de revolucionarios en la realización de esta obra inacabada, imperfecta; pero igualmente colosal y humanista, cuyos protagonistas, el pueblo, mantiene su justo propósito de seguir siendo una nación independiente, soberana y socialista, con Fidel siempre presente.

amss

Impactos: 21

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

8 − ocho =