Preservar el agua con una visión de futuro

Trabajo en la Cuenca Sur. Foto: José Manuel Correa

Los obstáculos impuestos por la epidemia de la COVID-19, que se sumaron al recrudecido cerco económico del Gobierno norteamericano durante el pasado año, no impidieron los avances del sector hidráulico en Cuba, calificado por el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, como estratégico y vital para la economía nacional y la población.

Durante una sesión de trabajo que evaluó objetivos, metas y proyecciones del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos para 2021, el Jefe de Gobierno reconoció que se muestran notables resultados en la búsqueda de soluciones para mejorar la calidad de vida del pueblo, aunque persisten insatisfacciones.

El Primer Ministro destacó el quehacer, día a día, de una institución que, pese a las limitaciones, ha sabido encauzar las políticas nacionales dirigidas al incremento sostenido de los servicios de agua y saneamiento, las inversiones en el sector y el cumplimiento de su responsabilidad estatal como autoridad de las aguas terrestres.

“Tenemos todavía muchas insatisfacciones por parte de la población y ustedes tienen un estudio detallado de cuáles son las ciudades y lugares en todo el país donde existen dificultades con el abasto de agua, hasta dónde se llega con pipas, e incluso, aquellos sitios que no reciben el servicio”, precisó Marrero Cruz.

En ese sentido, destacó el fuerte programa de inversiones que tiene este organismo en función de los recursos con los que dispone. “Ustedes han estado buscando soluciones, pero todavía falta mucho por avanzar para poder satisfacer las demandas de la población en un tema tan vital como este”, acotó el Jefe de Gobierno.

Marrero Cruz resaltó el sistema de trabajo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos que funciona –dijo– con una clara definición de sus metas e indicadores. Comentó que “tienen capacidad para hacer mucho más, pero no siempre los recursos están disponibles. Sin embargo, aun en tiempo de pandemia, el sector no se ha paralizado y ha continuado avanzando en el cumplimiento de sus objetivos”.

Que los sistemas de riego de la agricultura sean mucho más eficientes, lograr una reducción de las fuentes contaminantes y, en primer lugar, perfeccionar el sistema de atención a la población, fueron temas a los que se refirió en su intervención el Primer Ministro.

En materia de inversiones significó el estado de ejecución de las obras vinculadas a los trasvases; a partir de los cuales será posible desarrollar polos productivos fuertes donde se encadenen las producciones para el desarrollo local y nacional, lo cual requiere de un mayor fortalecimiento de las bases productivas relacionadas con ellos.

A pesar de las dificultades –señaló el Primer Ministro–, la ejecución de estas obras no se ha detenido. De igual manera, subrayó que “estas son inversiones propias de países desarrollados, lo que denota la apuesta que hace Cuba por el desarrollo. Es una expresión (…) que está diseñada a corto, mediano y largo plazos, que viene, poco a poco, avanzando; incluso en este año que hemos tenido tantas paralizaciones, debido a los impactos de la COVID-19”.

“La ejecución y chequeo de las obras asociadas a los trasvases deben mantener su ritmo como una solución impactante en varias zonas”.

El Jefe de Gobierno insistió en la necesidad de cumplir las políticas de ahorro, “porque tenemos como país una gran responsabilidad en materia de recursos hidráulicos y hay que trabajar con mucha seriedad en la preservación de todas nuestras fuentes”.

“El agua representa el futuro y, por ello, se requiere de un organismo fuerte donde primen la disciplina y el rigor, como ustedes han demostrado, con el pleno convencimiento de que la misión principal es garantizar estos servicios básicos, para contribuir desde los recursos hidráulicos, desde la garantía del agua potable y desde el resto de los servicios que ustedes ofrecen, al mejoramiento de la calidad de vida y la prosperidad de nuestro pueblo”, valoró Marrero Cruz.

INRH: Rector para la gobernanza del agua en Cuba

Consolidar el papel rector del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos para la gobernanza del agua, renovar la visión en el empleo de la ciencia y la tecnología, contribuir al ordenamiento económico con calidad y eficiencia, vencer los desafíos que impone la epidemia y enfocarse en las metas e indicadores del Programa Integral de Desarrollo Hidráulico hasta 2030, definen las proyecciones de trabajo del sector para el presente año.

Al iniciar el debate, amplio y enriquecedor, el presidente del INRH, Antonio Rodríguez Rodríguez, aseveró que la prioridad es usar eficientemente el agua con la que contamos.

Indicó, además, que hay que llegar con mayor agilidad a las personas que se quejan, porque una persona que se encuentre tres días sin agua, es un problema. “No son pocas las quejas; y para nosotros, que somos prestadores de un servicio que es vital para la población, ésta tiene que ser la primera prioridad”, aseguró el Presidente del INRH.

Por otra parte, la vice primera ministra, Inés María Chapman, reflexionó acerca del uso racional y productivo del agua; y sobre la importancia de lograr una cultura en este asunto desde cada municipio y localidad.

Desarrollar y sostener la infraestructura hidráulica del país; optimizar el aprovechamiento integrado del agua en función de su uso racional, productivo, y la protección de su calidad y del medio ambiente; así como ordenar, ampliar y sostener los servicios de agua potable y saneamiento, con un enfoque a su gestión de forma segura, son objetivos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos que motivaron el debate durante el encuentro, donde también participó Omar Ruiz Martin, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

La aplicación de la ciencia y la innovación, el vínculo con las universidades, el papel protagónico de los jóvenes, el uso eficiente del agua en el riego agrícola y los acueductos, la reducción de fuentes contaminantes, el trabajo para resolver los problemas de la población, la calidad de las obras que se ejecutan y la implementación de las correspondientes medidas de ahorro, fueron temas evaluados este miércoles durante el intercambio realizado en el Palacio de la Revolución.

Esta sesión de trabajo ratificó la voluntad política gubernamental para seguir garantizando, como reconoce la Constitución de la República, el derecho al agua, que es vida.

El Programa Hidráulico Nacional es una realidad y sus beneficios son palpables. Tiene sus antecedentes históricos en la voluntad hidráulica que concibió el Comandante en Jefe Fidel Castro, a partir de 1959, que tuvo un importante impulso en la última década por el General de Ejército Raúl Castro, y que se mantiene como una prioridad en la agenda del Gobierno nacional.

Angélica Paredes López

amss/Tomado de Granma

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