Industria Biofarmacéutica a la vanguardia de las Empresas de Alta Tecnología en Cuba

Foto: Tomada de Internet

Con carácter estratégico para el país por su alto impacto en la economía y en la sociedad, las Empresas de Alta Tecnología (EAT) emprenden su labor sobre la base del eje ciencia, tecnología e innovación, con productos y servicios de alto valor agregado con énfasis en el mercado exterior.

Y es que en las entidades que ostentan esta condición se aplica la ciencia con resultados tangibles para la economía, y una parte de las ganancias se emplean en la investigación; según explicó este miércoles el M. Sc. José Fidel Santana Núñez, viceministro primero de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), durante su intervención en el programa radio televisado Mesa Redonda.

“No se trata de hacer ciencia por hacerla, hay que tener logros”, manifestó el Viceministro Santana.

Cualquier empresa cubana puede transitar hacia esa condición si cumple una serie de requisitos, entre ellos elevados estándares tecnológicos y el cierre del ciclo completo que va desde la innovación a la comercialización, señaló.

La categoría de EAT se otorga solamente por tres años, y al término de este tiempo debe ser renovada. En Cuba la Industria Biofarmacéutica marcha a la vanguardia de este tipo de empresas. Un ejemplo es el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), aunque existen otras tres entidades con esa condición en el país: el Centro Nacional de Biopreparados (Biocen), el Centro de Inmunología Molecular (CIM) y la Empresa de Tecnologías de la Información y Servicios Telemáticos Avanzados (Citmatel).

El 25 por ciento de los productos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología son exportados, lo cual avala sus resultados y las condiciones de sus producciones; explicó Gerardo Guillén, director de esta entidad capitalina.

El colectivo laboral del CIGB cuenta con un alto nivel científico. Allí laboran mil 445 trabajadores, de los cuales cerca de 400 están vinculados a la investigación. De ellos, el 56 por ciento posee categoría científica y tecnológica; además de que el 47 por ciento poseen los grados científicos de máster o doctor.

De sus resultados de investigación derivan mil 300 patentes, 81 de ellas en inversión y 71 en fase internacional, con presencia en Estados Unidos, Japón y varios países de Europa, América Latina y Asia.

El Centro Nacional de Biopreparados es otra de las empresas de alta tecnología cubanas. Sus productos cierran el ciclo investigación, desarrollo, producción y comercialización, como los medios de cultivo para la microbiología Cromocen y Hemocen, además del medio de transportación de virus; significó Tamara Lobaina, directora del Biocen.

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Otros de sus productos líderes son el Vitrocen, un medio de cultivo para la biotecnología vegetal; el antianémico Trofín; el inmunomodulador Biomodulina T; así como el Valergen, entre los productos para el diagnóstico y la inmunoterapia.

Las Empresas de Alta Tecnología tienen las siguientes características:

– muestran una actividad intensiva en investigación, desarrollo e innovación;

– elevados estándares tecnológicos;

– cierran el ciclo de investigación, desarrollo, innovación, producción y comercialización de productos y servicios de alto valor agregado con énfasis en el mercado exterior;

– constituyen una vía de conexión y alineación del conocimiento con la producción, tanto por los resultados de la investigación científica y tecnológica propia, como de la asimilación y empleo de conocimientos procedentes de fuentes externas;

– en la economía mundial están asociadas a sectores intensivos en conocimiento: TICs, biotecnología e industria farmacéutica, industria electrónica, automatización industrial, nuevos materiales, nanotecnología y energías renovables, entre otros.

Fuente: Cubadebate, Prensa Latina y Cubahora

amss

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