A los más necesitados, atención con entrega, cuidado y amor

Control de la COVID -19 en el reparto Cepero Bonilla del municipio Cerro. Yadira Cancio y Diana González, económica y administradora, respectivamente del centro comercial. Foto: Agustín Borrego Torres.

Cuidar de nuestros abuelos, principalmente a los que viven solos, proteger a los más vulnerables, es esencia de nuestro proyecto social socialista, que no deja desamparado a ninguno de sus hijos, aún en crisis sanitaria y económica como consecuencia de la COVID-19, y el reforzado bloqueo estadounidense.

En las adversas condiciones se perfecciona la atención que merecen y se eleva la calidad de los servicios en función de ellos. El Sistema de Atención a la Familia (SAF), con su red de unidades en cada municipio de La Habana, se encarga de los alimentos (desayuno, almuerzo y comida) y de su mejor elaboración para satisfacer a todas  las personas que dependen de sus prestaciones.

De un “ejército” de mensajeros por toda la ciudad dispone el SAF para viabilizar el servicio a quienes no pueden llegar a sus unidades por algún impedimento o vulnerabilidad; gesto que se agradece en este contexto de pandemia de la COVID-19; y no solo por los asistenciados, también por quienes se encuentran en aislamiento en sus casas, a los cuales igualmente llega el pan, los mandados del mes y los medicamentos.

Apoyo real del trabajo social en el combate por frenar la propagación del nuevo coronavirus con solidaridad, cohesión y amor.

Lic. Bárbara Fundichely Ruíz, segunda jefa de unidad de Trabajo Social, de la Dirección Municipal de Trabajo y Seguridad Social (Dmtss) del municipio capitalino Cerro.

El SAF en el Cerro

El Sistema de Atención a la Familia cuenta en el habanero municipio Cerro con nueve unidades que prestan servicio de alimentación a alrededor de mil 150 asistenciados y pensionados.

Con la implementación de la Tarea Ordenamiento se ha perfeccionado la atención y elevado la calidad de los suministros con precios asequibles; afirmó a este sitio web la licenciada Bárbara Fundichely Ruiz, segunda jefa de unidad de Trabajo Social, de la Dirección Municipal de Trabajo y Seguridad Social (Dmtss).

En el Cerro, 28 mensajeros apoyan al SAF: son muchachos y muchachas que recorren las comunidades de la localidad para acercar servicios básicos a personas vulnerables, ancianos y familias en asilamiento por la COVID-19.

Ellos reciben remuneración por esa actividad; otros también se han sumado de manera voluntaria, pero no es menos importante su esfuerzo diario, y más en condiciones sanitarias no favorables provocadas por la epidemia.

Se han convertido en ejército necesario que parece pequeño. En realidad lo es, ante la gran demanda de sus prestaciones; más aún en uno de los municipios de la capital cubana y del país de más compleja situación epidemiológica por la alta incidencia y dispersión del virus SARS-CoV-2.

amss

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