Exigencia, rigor y solidaridad ante la COVID-19

En presencia del viceprimer ministro (al centro), Torres Iríbar llamó a los integrantes del CDP y demás funcionarios responsabilizados con el enfrentamiento a la COVID-19 a ser enérgicos, impedir chapucerías y enfrentar los problemas. Foto: Ricardo Gómez

La experiencia, profesionalidad, entrega y unidad de todas las fuerzas que enfrentan la COVID-19 en La Habana, deben revertir resultados de este rebrote de la pandemia. Con ese fin, las estrategias diseñadas por el Consejo de Defensa Provincial (CDP), los municipales y las máximas autoridades del país, van dirigidas a reforzar el trabajo en las 82 áreas de Salud de la ciudad y en los consultorios de enfermeras y médicos de la familia. Es allí donde se decide hoy la contienda; sobre todo en asuntos relacionados con la estratificación de las pesquisas, con mayor rigor, en lugares vulnerables o de determinada complejidad epidemiológica.

Urge ganar en agilidad en la entrega de resultados de los PCR, en el ingreso de las personas que lo requieran y lograr mayor disciplina y cumplimiento del protocolo médico en aquellas viviendas donde existen personas aisladas.

A esos temas se refirió el doctor Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y viceprimer ministro de la República, en reciente encuentro con el CDP y representantes de los municipios, celebrado en la Escuela Provincial del Partido Olo Pantoja. Reconoció que nadie puede cuestionar el sacrificio, la entrega, dedicación y horas de desvelo de las estructuras territoriales en el enfrentamiento a la pandemia durante más de un año. Sin embargo, no se acaba de rebasar este rebrote.

Al hacer un recuento de los últimos resultados dijo que en febrero La Habana cerró con el doble de la tasa de infectados por cada 100 mil habitantes que el mes anterior; y en marzo la situación empeoró, al igual que los índices de mortalidad. De manera crítica puntualizó que hoy tenemos más enfermos, más graves, críticos y fallecidos; por lo cual los indicadores reflejan que lo que se hace, no está bien.

Ojeda precisó que con la experiencia de la capital se construyeron ideas luego aplicadas en todo el país y orientó al Ministerio de Salud movilizar los recursos humanos necesarios desde otras provincias para apoyar a la ciudad, con el fin de evitar darles funciones en centros de aislamiento o en lugares similares a los médicos y enfermeras de la familia, dejando desprotegida la base. En fecha reciente, también a varios funcionarios de ese organismo central les dieron la misión de trabajar directamente en las áreas de Salud capitalinas.

El Viceprimer ministro reflexionó sobre errores detectados en visitas realizadas a esos lugares y a los policlínicos e hizo un llamado a nunca cansarnos, ni caer en la rutina. Por eso, respaldó la decisión de Luis Antonio Torres Iríbar y Reinaldo García Zapata, presidente y vicepresidente del CDP, respectivamente, de cambiar la manera de actuación. Agregó que, si queremos que el país se abra para cumplimentar aspectos relacionados con la Tarea Ordenamiento y desarrollarnos, entonces hay que solucionar la situación de la COVID-19; y La Habana representa más del 50 % de los casos que surgen en el país a diario.

Morales indicó revisar que estén bien cerradas las vías de acceso a la capital. Precisó que la batalla se gana en los municipios y en las áreas; por lo cual es necesario incrementar acciones de promoción de la salud que levanten la percepción de riesgo, una actuación más responsable y el cumplimiento del protocolo con mayor disciplina.

Además, recomendó dirigir las pesquisas activas de manera intencionada hacia grupos vulnerables; y que los estudiantes de Medicina indaguen en las casas, que haya una actuación mucho más decisiva de esa fuerza joven, que a la vez se prepara para su futura profesión. Otras orientaciones estuvieron relacionadas con lograr se conozcan resultados de los PCR en las primeras 24 horas, protocolizar con rigor el ingreso domiciliario y ser más ágiles en el traslado de sospechosos y casos positivos que deben atenderse en instalaciones creadas al efecto.

Morales Ojeda aseguró que sobran motivaciones para estar convencidos del éxito porque nuestras vacunas tienen un nivel de seguridad demostrada. Foto: Tomada de la página de facebook Cuba Viva

De manera especial, la convocatoria a una actuación más eficiente va dirigida a médicos y enfermeras
de la familia, que ahora asumen una misión protagónica al desarrollar próximamente la inmunización masiva de la ciudadanía mediante la vacunación, con el apoyo del trabajo comunitario, es decir, organizaciones de masas, delegados del Poder Popular y otras estructuras.

El pueblo ha sido disciplinado, pero jamás podrá haber brechas para el cansancio; hay que respetar la prohibición de circular por la vía pública después de las 21:00 (hora local), nadie puede tener acceso a zonas de playa en la actual etapa epidemiológica y los padres deben ser más responsables con el cuidado de los menores de edad.

Hay que seguir produciendo bienes y servicios cumpliendo las medidas de bioseguridad orientadas. Para revertir la actual situación con la COVID-19, es necesario ser más eficientes, como señaló Torres Iríbar: “Nosotros necesitamos que quienes atienden este sector en la provincia y los municipios sean los más exigentes; los que actúen con mayor rigor; y los más solidarios, para que logremos hacer bien las cosas”.

amss

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