Tomasito entre libros y batallas

En 1990 vio la luz una de sus obras de más largo alcance e impacto, El negro en Cuba 1902-1958. Foto: Biblioteca Nacional José Martí 

Tomás Fernández Robaina recibirá este viernes la Distinción por la Cultura Nacional

Un buen día, buscando cercanía entre casa y centro de trabajo, Tomás Fernández Robaina dejó atrás la ocupación contable en un establecimiento de la industria ligera e ingresó en la Biblioteca Nacional José Martí.

No fue aquella una simple permuta laboral, sino un cambio radical de vida; pues así comenzó el despegue paralelo de una obra sustantiva en la bibliografía cubana, y en la investigación histórica relacionada con el legado africano en la cultura nacional y la lucha contra la discriminación por el color de la piel.

Al filo de los 80 años de existencia, de los cuales cinco décadas y media los ha pasado en la prestigiosa institución cultural, Tomasito inspira respeto y admiración por el ímpetu y la pasión que pone en cada empresa intelectual.

Esas cualidades nutrieron la construcción de una de sus contribuciones ejemplares en el campo de la Bibliotecología insular: el Índice general de publicaciones periódicas. “Fue el resultado –recordó– de un análisis acerca de los índices que tradicionalmente en la Biblioteca, después de la Revolución, se habían confeccionado. Como asistente de Salvador Bueno, buscando información para los trabajos que tenía que hacer con vista a la campaña de la lectura popular, me di cuenta de que encontrar una información no era muy fácil, porque había que registrar muchos repertorios. Eran tantos los índices compilados, que realmente había que buscar una nueva forma. Yo visualicé el proyecto en dos vertientes: consolidar todos los contenidos de los índices que ya estaban confeccionados, y comenzar a elaborar un repertorio que incluyera los contenidos de todas las publicaciones periódicas que estaban surgiendo”.

Haber sido compilador de la Bibliografía de estudios afroamericanos (1969) y de la Bibliografía de temas afrocubanos (1986) permitió a investigadores, profesores, estudiantes y lectores en general, contar con herramientas valiosas de conocimiento, y en su caso personal, confrontar fuentes que serían de suma utilidad para monografías y ensayos.

En 1990 vio la luz una de sus obras de más largo alcance e impacto, El negro en Cuba 1902-1958. Aunque el autor, con modestia, dejó constancia de que se limitaba a ofrecer apuntes para la historia de la lucha contra la discriminación racial, la documentación aportada y los juicios que de ella se derivan, así como el registro puntual de los hitos, convierten este ensayo en una lectura imprescindible.

Entre las publicaciones de Tomasito se hallan, además, Hablen paleros y santeros, Recuerdos secretos de dos mujeres públicas, Cuba: personalidades en el debate racial e Identidad afrocubana: cultura y nacionalidad.

Miembro de la Asociación Cubana de Bibliotecarios y de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, es uno de los más resueltos activistas de la Comisión José Antonio Aponte.

Tomasito sostiene, como divisas, compartir lo que tiene, estimular el crecimiento espiritual de las nuevas generaciones y nunca dejar de luchar por completar la obra de justicia social de la Revolución; sobre todo en lo que respecta a la conquista de la más plena igualdad.

Pedro de la Hoz

amss/Tomado de Granma 

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