Un custodio como pocos

Foto: Cubacine

Custodiar algo, con modestia y autoridad, no es coser y cantar. Muestra de ello, la labor sostenida por el responsable del Archivo de Sonido del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (Icaic), José Galiño Martínez.

Para conocer más sobre su encomiable trabajo, Cubacine se acercó a este hombre, quien ha dedicado más de 40 años a la digitalización y restauración de las películas para contrarrestar el deterioro de éstas.

La historia

José Galiño Martínez comenzó a trabajar en el Icaic en 1963; y desde 1976 permanece a cargo del Archivo de Sonido del Instituto, área que pertenece a la productora Audiovisuales Icaic.

Dicho Archivo se creó para apoyar la producción cinematográfica y, décadas atrás, en los años 90, empezó a transformarse producto de la poquísima realización de documentales en Cuba.

En aquel entonces había dejado de transmitirse el Noticiero Icaic Latinoamericano, de Santiago Álvarez. Ello ―unido a otras circunstancias― hizo que este Archivo, donde trabajaban cuatro personas a cargo de los departamentos de Música, Ambiente y Efectos, Banda sonora e Histórico (o de la palabra), redujera su personal hasta solo quedar Galiño.

A partir de que se filmaba menos, el Archivo necesitaba menos trabajadores para cumplir con sus labores. Además, los inicios del proceso de digitalización tuvieron que ver de manera directa con los cambios que sufrió.

Digitalizar y restaurar

Antes había cintas que contenían audios para sonorizar las películas. Ahora, con la digitalización, todo se ha vuelto más rápido y dinámico, lo que posibilita que los cineastas y sus equipos de trabajo accedan con mayor facilidad a estos contenidos.

También, al digitalizar se consigue una mayor perfección en cuanto a imágenes y sonidos, que mejora el disfrute de los espectadores. La digitalización ha modificado, inclusive, la confección de una banda sonora.

A su vez, la música y los efectos son los elementos que más se utilizan en una película; porque los materiales de tipo histórico son menos empleados en el cine de ficción.

No obstante, existen contenidos de índole histórico y musical que se requieren para un filme, los cuales deben ser manejados y controlados con precaución ya que suelen ser confidenciales.

Por ejemplo, para el largometraje cubano Sergio & Serguéi (2017) hizo falta un discurso de Fidel pronunciado por este en junio de 1991.

Un enemigo implacable

En nuestro país nos dimos cuenta a tiempo de la importancia de salvaguardar el patrimonio cultural y cinematográfico. Y para ello resulta imprescindible combatir la humedad provocada por la carencia de climatización, nuestra situación geográfica y los frecuentes cortes de electricidad, sobre todo en el Período Especial. Estos y otros factores aceleran el deterioro de las cintas de celuloide, algo que resulta inevitable por los propios materiales que las componen, pero que puede retrasarse.

Asimismo, la restauración debe hacerse partiendo de sus negativos originales, a través de fórmulas que no se esmeren tanto en quitar las “rayitas” o “manchas”, sino en mantener la resolución o nitidez de las películas; cintas que pueden visualizarse con calidad independientemente del año en que fueron filmadas. 

Dayron Rodríguez Rosales

amss/Tomado de Cubacine

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