Los retos de la danza en el 2020

Foto: Radio Enciclopedia

Cuando escriban la historia de la danza en este siglo, sin dudas el capítulo dedicado al 2020 será controversial, por la trascendencia de los eventos acontecidos en un año marcado por una pandemia.

Año de pérdidas irreversibles, cancelaciones, posposiciones; pero también de intercambios y replanteo fecundo de alternativas para las artes. Las crisis han sido siempre terreno fértil para la creación y los recursos expresivos del cuerpo se nutren de las más poderosas vivencias.

Esta etapa sin dudas lo ha sido, el necesario aislamiento social desató la creatividad de coreógrafos de múltiples países que decidieron componer al unísono sobre el mismo tema: el encierro, la intimidad, el ansia por comunicarnos, las ganas de vivir en sociedad.

Ante la parálisis de la mayoría de los teatros y compañías, artistas e instituciones culturales de todo el planeta celebraron, el 29 de abril, el Día Internacional de la Danza, con videos de la manifestación y otros con homenajes a figuras relevantes, entre ellas, la bailarina cubana Alicia Alonso.

Debido a la emergencia impuesta por la Covid-19, el presidente del Consejo Internacional de la Danza (CID), perteneciente a la Unesco, Alkis Raftis, propuso a los bailarines combinar danza y video para exaltar la manifestación.

En respuesta, miles de danzantes inundaron las redes sociales con escenas de espectáculos, clases e, incluso, combinaciones de movimientos consumadas en sus propios hogares.

Como la pandemia aún nos afecta a todos, escenas similares se continuaron multiplicando en los meses sucesivos y diversas compañías recurrieron a la exhibición de temporadas virtuales, entre ellas el English National Ballet (ENB) y el Royal Ballet, de Reino Unido; la Ópera de París, de Francia; el Ballet Mariinsky y el Bolshoi, de Rusia.

La directora del ENB, Tamara Rojo, comenzó a conectarse a internet, cada mañana, desde la cocina de su casa, para compartir una clase de ballet, gratuita y de alto nivel académico, de más de una hora de duración, con el propósito de ayudar a otros profesionales a mantenerse entrenados.

Rojo completó un ciclo de 40 clases magistrales, mientras su compañía utilizó el canal institucional de YouTube para mostrar videos de obras completas interpretadas por la agrupación en años recientes, entre ellas Dust (Polvo) y Giselle, de Akram Khan; y Broken Wings, de Anabelle López Ochoa.

El centenario del natalicio de la prima ballerina assoluta cubana, Alicia Alonso, motivaba a instituciones de varios países a exponer un tributo; y, al no poder expresarlo en los escenarios, los cancilleres de las naciones de Iberoamérica declararon el 21 de diciembre como Día Iberoamericano de la Danza.

Al decir del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, fue una manera de reconocer el inolvidable legado artístico de Alonso, el propio día del nacimiento. Para celebrar el evento, diversas compañías de danza del país natal compartieron la escena para rendirle homenaje a la artista nativa más universal, entre ellas Danza Contemporánea de Cuba, el Ballet de Camagüey, Acosta Danza, Malpaso y el Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección de Viengsay Valdés.

Esta artista ganó en 2020, en Italia, el Premio Positano de la Danza Léonide Massine, en la categoría de mejor bailarina en la escena internacional.

Al anunciar la decisión, el jurado del galardón –uno de los más antiguos y prestigiosos del mundo- consideró a Valdés heredera artística de Alonso, entre otros argumentos.

Mediante Prensa Latina, Valdés invitó a todas las compañías de danza de su país a unirse con un mismo propósito: rendir homenaje a la gran Alicia Alonso, pues unas pocas funciones no le permitieron a ella convocar a todos los grupos danzarios de la Isla, como hubiera querido.

Todos aquellos que sientan la necesidad de expresar un tributo, pueden hacerlo en los próximos meses; pues la celebración del centenario se extendió hasta 2021 con ese fin, porque este año la COVID-19 nos alejó de los escenarios y obligó a posponer muchos planes, sostuvo la directora.

Valdés asegura que de haber podido realizar el Festival Internacional de Ballet de La Habana, hubiera invitado a muchas más compañías; pero confía en futuras oportunidades para procurar una unidad entre todos los conjuntos profesionales de su tierra.

Alicia es de toda Cuba, estoy segura de que muchos desean participar en su jornada de homenaje, háganlo. Esta jornada es de todos y ella debería ser un pretexto para la unidad de los que amamos la danza, sin excepción, afirmó.

Por su parte, el Consejo Nacional de las Artes Escénicas de Cuba otorgó el Premio Nacional de Danza 2020 al maestro Johannes García, en reconocimiento a su labor profesional.

La compañía Lizt Alfonso Dance Cuba (LADC) cerró el año con el espectáculo 1, 2, 3… ¡Todos a escena!, una muestra de su trabajo educativo, social y profesional, internacionalmente reconocido.

El conjunto recién fue declarado sede oficial de la Escuela de Flamenco de Andalucía (EFA) y celebró el día internacional de este baile con un flashmob, como se denomina a una acción grupal realizada en un lugar público y luego difundida mediante la web.

Además, LADC decidió hacer su propia coreografía del Jerusalema challenge, una canción sudafricana del mismo nombre que ha sido bailada por grupos de internautas del mundo y transmitida, cada iniciativa, por las redes sociales como un desafío para compartir un mensaje de amor, esperanza, alegría y paz en tiempos difíciles.

El video de Jerusalema challenge en el canal de YouTube de la compañía superó el millón de visualizaciones en cuatro semanas.


Ambas iniciativas estuvieron incluidas en las galas de este mes de diciembre, en el Teatro Martí, de esta capital; pues la dirección de LADC pondera el mensaje de fuerza, alegría y esperanza, tan necesarias para recibir el nuevo año con las ganas renovadas.

Martha Sánchez Martínez

amss/Tomado de Radio Enciclopedia

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