Contra el cambio climático Cuba con acciones más ambiciosas en 2020

Foto: ACN

Cuba renovó en 2020 su lucha contra el cambio climático, como lo evidencian tres documentos presentados ante la Convención Marco de Naciones Unidas, a fin de contrarrestar el impacto de los gases de efecto invernadero (GEI).

Uno de ellos es la Actualización de la Contribución Nacionalmente Determinada, y los otros la Tercera Comunicación Nacional y el Primer Reporte Bienal Actualizado.

Según los informes, el país se propone alcanzar para el 2030 una matriz energética en la cual el 24 por ciento de la generación eléctrica sea con fuentes renovables, reducir a la mitad el empleo de combustibles fósiles, e incrementar en dos puntos porcentuales el área boscosa del territorio nacional.

En el caso de la mitigación de los GEI se priorizan frentes como la construcción, la agricultura, los bosques y la energía eléctrica; y especialmente se promueve una estrategia para capturar todas las emisiones en el sector porcino, de crecimiento muy dinámico en la economía cubana y generador de residuales contaminantes.

Tales acciones precisan más de 13 mil millones de pesos para su materialización y una cantidad superior a los ocho mil millones de dólares con vistas a la importación y trasferencia de tecnologías.

Los giros vinculados a los aportes de la nación para atenuar el cambio climático son los Ministerios de Energía y Minas, Agricultura y Transporte, además del Grupo Azucarero Azcuba.

De acuerdo con especialistas, existen avances en la adaptación y resiliencia de los ecosistemas tras el fin de impedir efectos en el calentamiento global, mediante la implementación de la Tarea Vida, plan de Estado a partir de la identificación de zonas y lugares priorizados, sus afectaciones y medidas a acometer.

No obstante, la condición del clima cambia de tropical húmedo a tropical seco y resulta mucho más extremo, con un aumento significativo de la temperatura, lo que propicia el incremento de las precipitaciones intensas, alternadas con sequías, y afecta a la actividad económica.

Pero lo cierto es que Cuba aporta solamente un 0,08 % al volumen total de GEI, mientras 20 naciones concentran más de la cuarta parte de la emisión de gases, siendo Estados Unidos el de mayor incidencia.

En la reciente Cumbre virtual de Ambición Climática, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de la República, llamó a los países desarrollados a asumir el liderazgo solidario en la reducción de emisiones y en la provisión de los medios necesarios a los territorios en desarrollo.

Estudios recientes revelan que la pandemia de la COVID-19 propició una notable disminución de las emisiones de dióxido de carbono en la primera mitad del 2020, lo cual no elimina todos los daños de la raza humana a la tierra, pero constituye una señal de que es posible revertirlos.

Lorena Chávez Fernández

amss/Tomado de ACN

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