La Unión de Escritores y Artistas de Cuba en la primera línea

Obra de la expo Apuntes de viaje, de Diana Balboa. Foto: Archivo

Con el compromiso renovado de colocar el arte y el pensamiento en la primera línea de la defensa de la Patria concluyó en la capital la Reunión Nacional de la Presidencia de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), que sesionó por dos días en la sala Villena, de la sede nacional de la organización.

Los directivos electos a mediados del año pasado, durante el IX Congreso, perfilaron acciones encaminadas a fortalecer la articulación y participación activa de los miembros en la promoción de los valores éticos y humanistas que pretenden erosionar y desconocer quienes tratan de introducir en el tejido social de la nación el desaliento, la claudicación y el abandono de los principios.

En el debate quedó demostrado cómo la selección del escenario cultural para sus operaciones por parte de los enemigos de la Revolución y sus servidores domésticos, algunos de los cuales reciben apoyo financiero y logístico de agencias federales estadounidenses y organismos subsidiarios, no es más que un pretexto que apunta a un objetivo mayor: revertir el sistema político que las cubanas y los cubanos, mayoritaria y libremente, han elegido.

La necesidad de contribuir a la consolidación y perfeccionamiento de la institucionalidad revolucionaria en todos los órdenes, y de manera particular en la cultura, mediante el diálogo comprometido y la crítica constructiva, y la participación responsable, fue confirmada por los creadores que asistieron a estas sesiones de trabajo, en las que intervino Alpidio Alonso, ministro de Cultura.  

Para una organización que nació justamente del diálogo, hace seis décadas, este nunca ha sido abstracción ni ejercicio retórico. En el año y medio transcurrido desde el IX Congreso, aun en medio de la pandemia de la COVID-19, la Uneac ha dado estricto seguimiento a los acuerdos, entonces adoptados, en permanente intercambio con organismos estatales y el sistema de instituciones culturales y medios de comunicación.

El reclamo planteado por el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, acerca de no dejar morir el Congreso, ha hallado expresiones concretas en la implicación directa de escritores y artistas en la actualización de la política cultural, y las propuestas destinadas a dar saltos cualitativos en la programación institucional, mediática y comunitaria y la reforma del sistema empresarial de la música y los espectáculos. La organización también ha aportado al Programa Nacional contra el Racismo y la Discriminación Racial y la reanimación de la comisión gubernamental Cultura y Turismo.

El presidente de la Uneac, Luis Morlote, subrayó cómo nadie está ajeno a las actuales circunstancias, y recalcó que el trabajo en sistema permitirá ser más efectivos. En el diálogo y la más amplia participación, siempre desde el respeto y la responsabilidad, están nuestras fortalezas y eso no lo pueden ignorar los enemigos. Ni por asomo permitiremos la fractura del movimiento artístico e intelectual ni el desmontaje de la Revolución socialista.

Miguel Barnet recordó que la Uneac, desde su fundación, nació como una organización de escritores y artistas orientados a la defensa de la identidad, la unidad en la diversidad y los valores patrióticos, mientras Abel Prieto sugirió la concepción de espacios donde la opinión de nuestra intelectualidad legitime, aún más, que cultura y Revolución, en el caso cubano, son inseparables.

Invitado a estas jornadas, Víctor Gaute, miembro del Secretariado del Comité Central y jefe de su Departamento Ideológico, destacó el carácter de la Uneac como una organización comprometida con la obra revolucionaria y la confianza y orgullo de nuestro pueblo por sus intelectuales, a la vez que valoró las potencialidades para eliminar cualquier imagen confusa y fragmentada que se quiera falsificar sobre nuestros artistas y escritores de vanguardia. Asimismo, llamó a una más decisiva y contundente influencia de estos en lo que se difunde en las redes sociales, terreno en el que se libra una de las más enconadas batallas.

En vísperas de la reunión, la Asociación de Músicos otorgó el Premio Anual a Huberal Herrera, intérprete por excelencia de la obra de Lecuona; y a César Pedroso, pianista, compositor y director de orquesta destacado en la renovación de la música popular bailable.

Pedro de la Hoz

amss/Tomado de Trabajadores 

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