En el Teatro Martí, una sui generis obra danzaria

Foto: Radio Enciclopedia

La pieza danzaria Sacre, de la reconocida creadora cubana Sandra Ramy, el diseñador Guido Gali y el formidable bailarín Abel Rojo, ha suscitado -desde su estreno en el Festival Habana Clásica en 2018-, favorables opiniones y una cálida acogida por parte de la crítica especializada y el público en general.

En La Habana, cumpliendo las medidas higiénico-sanitarias frente a la COVID-19, en la representación escénica y en el público, vuelve al escenario del Teatro Martí el reestreno de esta obra, este fin de semana, en los horarios habituales de ese coliseo habanero; es decir, sábados, a las 19:00 (hora local), y domingos, a las 17:00 (hora local).

Sacre toma como inspiración La consagración de la primavera, con música de Igor Stravinski y coreografía de Vaslav Nijinsky, pieza que escandalizó al público y a la crítica en su premier mundial de 1913, en el Teatro de Los Campos Elíseos de París.

Aquel espléndido trabajo imaginativo desarrollado entre el compositor Igor Stravinski y el bailarín y coreógrafo Vaslav Nijinski, sigue suscitando las más disimiles inspiraciones en los creadores de estos tiempos. En Cuba han sucedido varias, como La consagración de la primavera, de Lilian Padrón, con Danza Espiral; y Consagración, de los coreógrafos franceses Christopher Béranger y Jonathan Pranlas-Descours, con Danza Contemporánea de Cuba.

Sin embargo, la propuesta de Sandra Ramy es muy singular y diferente a las otras porque tiene como concepción no un ejército de danzantes, sino que presenta a un solo bailarín frente a varios espejos.

Tal proyecto demanda de un intérprete de una elevada destreza técnico-artística y que baste, por sí solo, para llenar todos los espacios del escenario; por eso, la coreógrafa confió el papel al multifacético Abel Rojo para su estreno, y en esta reposición comparte funciones con Julio León, quien podrá agregar otros matices desde su estilo a la obra.

La producción de Sacre es de Fábrica de Arte Cubano (FAC); y cuenta con la colaboración de Guido Gali, quien desde sus diseños de vestuario, luces y escenografía ha marcado una visualidad muy interesante. En esta puesta resulta cardinal la versión para piano de La consagración de la primavera, asumida por el cubano Marcos Madrigal y el italiano Alessandro Stella, eximios músicos que entienden cabalmente el espíritu de la partitura.

En una reseña publicada con motivo del estreno de la pieza, el crítico Noel Bonilla, expresó: “Sacre, bajo la autoría del trinomio Sandra Ramy, Abel Rojo, Guido Gali, se distingue por la avenencia de sus recursos expresivos. Sandra, coreógrafa hábil, cavilada y segura para transformar el movimiento en acción. Abel, danseur noble y también dionisíaco, de fisicalidad y calistenia regidas por un saber exquisito al construir presencias. Guido, hombre de luces, lecturas y fino gusto; ejemplar al crear atmósferas y visualidades transformadoras de la escena”.

Sabiendo de esa factura y para asombrar nuestra mirada con una creación de vanguardia, desafiante y sui generis, asistiremos al Teatro Martí para disfrutar de la pieza Sacre, una propuesta inusual dentro del panorama de la danza cubana actual.

Miguel Darío García Porto

amss/Tomado de Radio Enciclopedia

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