Todo es distinto cuando un familiar da positivo a la COVID-19

Foto: Granma

Miles de pinareños se encuentran bajo vigilancia sanitaria tras el repunte de la COVID-19. Foto: Ventura de Jesús García

Del otro lado de la línea telefónica, Ivonne Osmaidy Mitjans no disimula la preocupación. Por una parte, le inquieta el resultado del PCR que le acaban de hacer, por otro, la situación de su mamá hospitalizada luego de resultar positiva a la COVID-19.

“Es una experiencia muy dura y muy triste”, dice. “Aquí, en casa, nunca nos perdíamos la conferencia del doctor Durán, para saber la situación de la pandemia en otras provincias o en el mundo. Pero todo es muy distinto cuando te toca vivirlo tan de cerca”.

A una semana de que su edificio fuera declarado en cuarentena, reconoce la manera en que el Gobierno ha garantizado los servicios vitales y creado los mecanismos para actuar de inmediato ante cualquier eventualidad.

La noche anterior, por ejemplo, cuenta que un vecino se sintió mal y enseguida se activó el sistema de urgencias médicas para asistirlo.

Sin embargo, asegura que a pesar de todas las atenciones, la sensación de estar en aislamiento y el susto por lo que pueda pasar, preocupa e intimida.

Ivonne se cuenta entre los cientos de pinareños a los que la vida les ha dado un vuelco, debido a la explosión de personas con el nuevo coronavirus que se han detectado en esta provincia durante las tres últimas semanas.

Según las cifras de la Dirección Provincial de Salud, desde el pasado 6 de octubre hasta el momento de escribir estas líneas, se han diagnosticado 220 casos positivos a la COVID-19.

La cifra sobrepasa ampliamente los 117 reportados en los anteriores siete meses de pandemia e incluye a las dos primeras personas fallecidas. Ante esa realidad, a solo nueve días de haberse adentrado en la etapa de nueva normalidad, Vueltabajo retrocedió a la fase de transmisión autóctona limitada.

Aunque los 11 municipios del territorio reportan casos, la situación más preocupante se concentra en Consolación del Sur, Guane y Pinar del Río. En el primero de ellos, fue declarada en cuarentena la cabecera municipal, con una población de más de 20 mil personas. También en el poblado de Guane y en el consejo popular de Isabel Rubio, se estableció esa medida.

En tanto, en el resto de la provincia, incluyendo la capital pinareña, se aplica el control de foco reforzado en los sitios donde se han reportado los casos con la enfermedad; una medida que consiste en acordonar el entorno de las viviendas donde residen los enfermos, para impedir que el virus se siga propagando.

Retorno a la etapa epidémica

El doctor Rubén Pérez González, director del Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología, jefe del equipo de asesores, designado por el Ministerio de Salud Pública (Minsap) para apoyar la lucha contra la COVID-19 en Pinar del Río, explica que se ha incrementado significativamente la realización de pruebas de PCR.

En ellas no solo se comprende a los contactos de casos confirmados o a los sospechosos. También a las llamadas zonas de silencio, debido a que la enfermedad tiene como característica un alto por ciento de casos asintomáticos.

Además, entre las acciones indispensables, está el pesquisaje diario de toda la población de los sitios en cuarentena.

El especialista añade que existen varios productos de la industria biofarmacéutica cubana, como la Biomodulina T, que se les suministran a los grupos de mayor riesgo con el propósito de levantar su nivel de inmunidad.

Como dato llamativo, las autoridades de Salud señalan que, a diferencia de lo que ha sido tendencia en el país y en el mundo, en este nuevo repunte del SARS-CoV-2 en Pinar del Río, se aprecia un porciento mucho más alto de personas con síntomas que asintomáticas.

Por otra parte, de manera general, la mayor cantidad de asintomáticos no está en la población joven, sino en la de edad más avanzada.

“Estas son cosas que se deben estudiar porque no es lo que ha estado pasando comúnmente”, señala el Jefe del grupo de asesores del Minsap.

Con el retroceso a la fase de transmisión autóctona limitada, se han activado otra vez el Consejo de Defensa Provincial y los consejos de defensa municipales; y entró en vigor un amplio paquete de medidas con el objetivo de cortar la transmisión de la enfermedad.

Entre ellas, la paralización de las actividades docentes, el retorno de los estudiantes internos a sus hogares, el aplazamiento del inicio del curso escolar y de los exámenes de ingreso a la Educación Superior.

La transportación de pasajeros se suspende y se prohíbe la entrada o salida a la provincia sin la debida autorización.

Las instalaciones de turismo, los bares y los centros nocturnos vuelven a cerrar, y las unidades de la gastronomía solo podrán elaborar alimentos para llevar.

Sin detener la economía

No obstante, las actividades fundamentales de la economía no se detienen. En este sentido, el doctor Pérez González alerta sobre la necesidad de extremar las precauciones en los centros laborales.

“Muchas veces, en ellos coinciden personas de diferentes territorios. Por tanto, si tuviéramos un brote, no solo complicaría la actividad de ese centro, sino que puede diseminar la enfermedad”.

Al respecto, Rubén Ramos Moreno, vicepresidente del Consejo de Defensa Provincial, afirma que se ha indicado que las personas vulnerables permanezcan en sus casas y se amplíe el trabajo a distancia.

El funcionario advierte que es preciso cumplir las medidas sanitarias establecidas en los protocolos del Minsap; y que para garantizar que ello suceda, se elevará el control por parte de los distintos sistemas de inspección y de las fuerzas del Ministerio del Interior.

Disciplina y responsabilidad se vuelven palabras claves en una provincia donde no son pocos los que atribuyen este repunte de la pandemia al exceso de confianza y a la escasa percepción del riesgo de una parte de la población.

Según los criterios recogidos por el Sistema de Opinión del Pueblo, por ejemplo, en el parque central de Consolación del Sur, un territorio donde hoy existen miles de personas en cuarentena, los jóvenes se reunían por las noches sin usar nasobuco.

“Aquí también, frente a ese parqueo, se juntaban diariamente 50 ó 60  muchachos, todo el mundo sin nasobuco, correteando y hasta tomando ron”; asegura José Luis Rodríguez desde su portal, en el edificio 5 del reparto Hermanos Cruz, justo al lado del edificio 91, uno de los que se encuentran en aislamiento por la aparición de un foco de la COVID-19.

“Creo que el Estado ha hecho las cosas bien, se ha brindado mucha información; pero hay gente que no acaba de entender que esta enfermedad no tiene cara”, añade.

En medio de la tensión que generan los partes sobre la situación epidemiológica y la proliferación de áreas en cuarentena, el presidente del Consejo de Defensa Provincial, Julio César Rodríguez Pimentel, insiste en que es preciso poner en práctica todas las experiencias acumuladas en los territorios durante los últimos meses y lograr la más estricta disciplina.

Ronald Suárez Rivas

amss/Tomado de Granma

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