Desde cualquier rincón cubano, un enfrentamiento a la pandemia

Pioneros en la capital y en el país en iniciar el procesamiento de plasma hiperinmune procedente de pacientes recuperados de la COVID-19, los trabajadores del Banco Municipal de Sangre de 10 de Octubre mantienen estrictas medidas de bioseguridad en sus instalaciones para garantizar la continuidad de la imprescindible labor en tiempos de pandemia.

Hasta la fecha, y desde que la trascendental misión fuese encomendada a los 38 hombres y mujeres integrantes del colectivo, se procesaron ya un total de cuarenta donaciones para la obtención del plasma cuyas características permiten el tratamiento a enfermos con una compleja evolución ante el peligroso virus.

Foto: Marietta Riverí

Orgullo evidente reflejan las palabras de la directora del centro, la licenciada en Enfermería  Milaydis Rodríguez Hernández, al explicar la importancia del quehacer y la voluntad de todos en llevar adelante la encomienda con seriedad y disciplina.

Dos médicos, cinco técnicos de laboratorio, tres licenciados en medicina transfusional, estadísticos, pantristas y auxiliares de limpieza, sostienen el trabajo en el centro, orgullo y ejemplo de la buena práctica de la salud en la localidad.

Así lo confirma el doctor Luis Alberto Marrero, quien asegura sentir el compromiso y la seguridad de estar en la trinchera que le toca, al tiempo que pondera la actitud de los pacientes recién recuperados, que reciben diariamente, listos para ofrecer su sangre, una vez confirmada la presencia en ella de anticuerpos.

Algo de historia

Ubicado en las calles Mayia Rodríguez, entre Ofarrill y Patrocinio, del municipio de 10 de Octubre, el Banco Municipal de Sangre fue inaugurado en 1984 y en él se procesan cada mes, más de 750 donaciones aportadas por residentes en el territorio; quienes de forma voluntaria y captados por médicos y enfermeros de 184 consultorios, así como de las organizaciones de masas, contribuyen a salvar vidas y al desarrollo de la ciencia y medicina cubanas.

Foto: Marietta Riverí

Explicó Milaydis, directora de la instalación, que desde el 16 de abril, fecha de inicio del trabajo con pacientes recuperados, se detuvo el proceder habitual y el personal extrema las medidas de bioseguridad; a la vez que recibe aseguramiento logístico y el apoyo de sus homólogos en Guanabacoa, asi como del Ministerio de Salud Pública del país.

No obstante al proceso de rehabilitacion y mantenimiento constructivo del inmueble que enfrentan desde hace ya algún tiempo, los trabajadores de esta institución de la salud asumen el reto, que en tiempos de la COVID-19 les tocó enfrentar, con entereza y profesionalidad.

 

amss

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