Frente a la COVID-19, abuela habanera de las agradecidas con la Revolución

Con frecuencia, tocan a la puerta de Estebalina Alfonso Domínguez los profesionales y estudiantes de la Salud del Policlínico 19 de Abril, en el municipio de Plaza de la Revolución, el de mayor incidencia de la COVID-19 en La Habana.

Estebalina añora sus visitas al parque Acapulco, antes de la COVID-19. Foto: Inés Maria Miranda

Desde la llegada al país del nuevo coronavirus, el adulto mayor, y en especial el que vive solo, es uno de los grupos más vulnerables a la enfermedad, el cual es protegido y atendido con esmero por el sistema sanitario cubano, entre otros sectores.

La abuela Estebalina tiene 86 años de edad y una familia numerosa. Es madre de cinco hijos, que le han dado ocho nietos, y estos cinco biznietos. Sin embargo, vive sola por decisión propia y no por falta de ocupación y atención de sus seres queridos.

Confiesa que no le falta la compañía de sus hijas. “Ellas se rotan para no dejarme nunca sola. Aunque trabajan, se las ingenian para hacer por mí. Dicen que en retribución y porque es su deber”, comenta Estebalina con cierto orgullo y también agradecimiento.

“Estoy bien físicamente, aunque no fuerte como hasta hace un tiempito y mi mente ya falla, reconoce, pero insisto en vivir a mi manera y pudiera pensarse que soy egoísta, pero no me acostumbro a esta alturas vivir bajo otro techo que no sea el de mi casa; en otro, solo de visita.

Los quehaceres del hogar la mantienen activa. Foto: Inés María Miranda.

Después de aclarada esta parte, le preciso periodista que estoy admirada de nuestros médicos, personal de la Salud y sus estudiantes. Mis respetos y gratitud para ellos.

Es una bendición este país. En ningún otro se aprecia tanta preocupación y cuidado por los más viejos como yo y más ahora con esta terrible pandemia.

Cuántos han muerto ya y lo sé por los noticieros; no solo por la avanzada edad, también y sobre todo, por falta de protección y atención de sus gobiernos y un sistema de salud que no ampara a todos por igual.

Aprovecho para felicitar a mi presidente Díaz Canel, quien recién celebró su cumpleaños 60 y a quien le deseo además de éxitos, como va teniendo, larga vida.

Con Fidel, mi paradigma, los humildes logramos dignidad y mucho más. Mis hijos todos son universitarios y qué de mis nietos: dos son médicos y uno en camino a serlo. No puedo pedirle más a la Revolución; solo agradecer y seguir dando todo por este país, a pesar de mi edad, y lo expreso también con mis aplausos a la hora del cañonazo.

En estos momentos difíciles, apoyemos más a Díaz Canel que lo está haciendo muy bien. La continuidad está segura, está en buenas manos”, expresó finalmente Estebalina Alfonso Domínguez, residente en el capitalino municipio de Plaza de la Revolución.

melm

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