El limón constituye un antibiótico natural y poderoso antioxidante

Consumir limones en jugos o como aliño de ensaladas o viandas como la yuca, que tanto gusta a los cubanos, constituye un verdadero manjar.
Aquellas personas que consumen con gusto el zumo de limón tienen garantizada la salud por su poder terapéutico, que es muy amplio y efectivo.

Se utiliza con esos fines desde los siglos XVII y XVIII: en el primero como digestivo y purificador de la sangre; y en el segundo, antes que se descubriera la vitamina C como protección contra el escorbuto, una enfermedad producida por su carencia en el organismo.

Se trata de un valioso producto considerado un gran depurador de toxinas y un implacable bactericida que se debe de consumir de forma sistemática.

Algunos prefieren añadirlo en el agua a la hora de las comidas, lo que deviene tradición en las familias; y de igual forma ingerirlo diluido en agua fría cuando hace mucho calor; se dice, además, que corta la sed.

Las personas que padecen de hígado, reuma, tienen la presión alta o sufren de catarros, pueden mejorar y aliviar sus dolencias. El limón es utilizado en multitud de comidas y bebidas, a veces para dar sabor o solo un toque de acidez a un bistec, pescado o guiso.

Ejerce una acción beneficiosa sobre el sistema cardiovascular, en casos de arteriosclerosis e hipertensión arterial; debido a que los ácidos cítricos ayudan a oxidar y eliminar las grasas que obstaculizan el trabajo del corazón y son un gran disolvente de las sustancias tóxicas del plasma sanguíneo. Para todos estos casos, se recomienda beber el jugo de un limón en ayunas mezclado en medio vaso de agua.

Conviene a todos los enfermos del hígado y de la vesícula biliar ya que estimula las secreciones biliares y ayuda a metabolizar las grasas. A estos enfermos los médicos recomiendan desayunar una mezcla de aceite de oliva virgen y zumo de limón en la que mojar un poco de pan. El limón neutraliza las toxinas, también ayuda a eliminarlas, reforzando la función antitóxica y protectora del hígado.

Cuando se consumen alimentos en mal estado y como consecuencia de ello se sufren diarreas, se debe de pasar un día a base de zumo de limón rebajado con agua lo que es reparador.

Por sus propiedades refrescantes, antisépticas y su contenido en vitamina C, el limón alivia ciertas afecciones de las vías respiratorias; así como algunas inflamaciones de la garganta, afonía y amigdalitis.

Conocido también como un antibiótico natural, contiene vitaminas del grupo B y vitamina E; y minerales como potasio, magnesio, calcio y fósforo, cobre, cinc, hierro y manganeso. Este cóctel de vitaminas y minerales refuerzan el sistema inmunológico al potenciar la actividad de los glóbulos blancos.

También se aconseja beberlo a aquellos que padecen de problemas reumáticos; ya que disuelve las toxinas y los cristales que causan la gota, otorgando bienestar al enfermo.

Tiene componentes anti-cancerígenos que impiden la división de las células cancerígenas; por lo que sería conveniente incluirlo en la dieta diaria como prevención, además de ser un poderoso antioxidante.

amss

Impactos: 173

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

13 + 1 =