¿Qué medidas adopta Cuba para atender a personas y familias vulnerables ante la COVID–19?

Mesa Redonda sobre la atención a las personas y familias más vulnerables en medio del enfrentamiento a la COVID–19. Foto: @PresidenciaCuba

Sobre las medidas tomadas en el país para la atención a personas y familias más vulnerables en medio del enfrentamiento a la COVID–19 y la labor comunitaria de las organizaciones de masas y estudiantiles, dialogaron este martes en la Mesa Redonda la ministra de Trabajo y Seguridad Social, la ministra-presidenta del Banco Central de Cuba, la secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y el presidente nacional de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

Marta Elena Feitó Cabrera, ministra de Trabajo y Seguridad Social. Foto: @PresidenciaCuba

 

Al intervenir en la Mesa Redonda, Marta Elena Feitó Cabrera, ministra de Trabajo y Seguridad Social, dijo que en Cuba, a diferencia de otros países donde el factor edad ha sido una mediación para saber quién muere o vive, se ha mostrado la vocación humanista de la Revolución.

Una de las medidas, dada a conocer con anterioridad en este espacio televisivo, está vinculada con aquellos trabajadores que, por sus condiciones de salud, se encontraban en situación de vulnerabilidad; y a quienes se les aseguró una garantía salarial. Esas personas actualmente se encuentran protegidas en sus domicilios, sin laborar.

Feitó Cabrera señaló que un factor fundamental ha sido el papel del trabajador social en la comunidad.

“Hoy están sobre el terreno más de 4 640 trabajadores sociales, mientras que otros laboran en centros de aislamiento y en instituciones para la atención a las personas con conductas deambulantes”, dijo.

En condiciones normales, la labor de los trabajadores sociales es atender a las personas que están protegidas por la asistencia social. Unos 112 000 núcleos son beneficiados por la misma.

“Muchos de esos núcleos reciben ingresos insuficientes y las personas que los componen no están en condiciones de trabajar ni tienen posibilidad de ayuda familiar. Igualmente, hay madres con hijos con discapacidad severa; así como ancianos que viven solos, y personas con movilidad restringida o que se encuentran encamados”, explicó.

Otro grupo de personas reciben servicios y pagos subsidiados como la electricidad, como es el caso de pacientes con enfermedades crónicas que necesitan tener climatizada la habitación de manera constante.

También están sujetas a beneficios aquellas personas que no cuentan con ingresos suficientes para pagar el servicio de atención a la familia, los hogares de ancianos o casas de abuelos, así como la transportación por concepto de servicios médicos.

El concepto de núcleo vulnerable se amplía en las condiciones actuales

La titular del MTSS advirtió que, en las condiciones actuales, el concepto de núcleo vulnerable se amplía y no está asociado a personas que tengan ingresos insuficientes.

Por tanto, la cifra de núcleos vulnerables bajo ese régimen se eleva en la actualidad a 606 945. Entre ellos se incluyen los adultos mayores que viven solos y no tienen a una persona que los pueda ayudar; las personas con discapacidad; todas las que reciben el servicio de atención a la familia (SAF); madres solas con hijos menores; embarazadas “y cualquier otra situación que pueda considerarse como una vulnerabilidad”, apuntó.

Se trata de una cifra en constante movimiento, pues en la medida en que se identifiquen personas en estas condiciones se irán incorporando.

Reconoció que aún no se ha logrado llegar a todas las familias vulnerables. A nivel nacional se alcanza a más del 95%, pero “no es una tarea que se puede dar por concluida”.

Feitó Cabrera se refirió a un grupo de acciones para estos casos:

Deben ser visitadas por el trabajador social que atiende la comunidad. Dentro de esos grupos vulnerables se prioriza a los ancianos que viven solos y los discapacitados.

“Se trata de una visita para conocer qué problemas presenta el núcleo familiar y cómo pudiera canalizarse o ser resuelta la situación por el trabajador social”.

  • El trabajador social tiene, entre sus misiones, realizar trámites y canalizar aquellos relacionados con las prestaciones monetarias eventuales ante ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas.
  • Servicio de alimentación, organizado a nivel de comunidad, el cual ha mostrado ser muy oportuno y se debe quedar permanentemente.
  • La entrega de medicamentos controlados. Aunque es un servicio que aún no se ha logrado organizar.
  • El pago de las pensiones y prestaciones de la seguridad social y la asistencia social en las casas, sin tener que trasladarse a los bancos.

“Todos estos servicios han constituido fuentes de empleo para trabajadores que han tenido que reubicarse (como el caso del comercio), trabajadores interruptos, trabajadores por cuenta propia con actividades suspendidas y los jóvenes, los CDR y la FMC, quienes de manera voluntaria y solidaria están contribuyendo en la prestación de estos servicios”, dijo.

“Aunque se están haciendo esfuerzos extraordinarios, todavía hay fallas.”

En otro momento, Cabrera Feitó precisó que se trata de un trabajo conjunto, con todos los factores de la comunidad y las entidades responsables de ofrecer dichos servicios. Todo ello en estos momentos se encuentra bajo la conducción de los Consejos de Defensa a nivel municipal y provincial.

“Aunque se están haciendo esfuerzos extraordinarios, estamos conscientes de que todavía hay fallas”, reconoció la titular del MTSS, además de valorar que no en todos los territorios se trabaja de la misma manera, pues no se han concluido las visitas a los núcleos vulnerables y no se han implementado todos los servicios.

“Debemos prestar atención a todo aquello que nos falta y estar atentos a los criterios de la población”, dijo. Por otra parte, resaltó que lo más importante es que muchas personas están dispuestas a trabajar en la prestación de estos servicios.

La ministra recomendó a las personas o núcleos en situación de vulnerabilidad que no hayan sido visitados, que se acerquen a los factores de la comunidad (CDR, FMC, Dirección de Trabajo, MTSS), al trabajador social y a los puestos de mando.

Hasta la fecha, ese organismo ha recibido más de 9 330 inquietudes y planteamientos de la población por diferentes vías, lo cual ha sido utilizado para evaluar la efectividad de la implementación de las medidas en cada territorio.

“Para nosotros, lo más importante es contribuir a la solución personalizada de los problemas”, aseveró la funcionaria.

Al culminar su intervención, Feitó Cabrera precisó que “las personas vulnerables no sobran, están en aislamiento, pero no están solas ni olvidadas. En Cuba, nadie quedará abandonado a su suerte ni desamparado a partir de las medidas que el Gobierno revolucionario ha implementado ante la actual situación epidemiológica”.

La prioridad es promover la atención al adulto mayor, afirma coordinador nacional de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR)

En su comparecencia en el espacio radiotelevisivo, Carlos Rafael Miranda Martínez, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), informó que esa organización cuenta con 17 408 zonas y 137 583 comités.

“Somos una organización amplia y heterogénea, con más de 7 700 dirigentes de base, así como un amplio número de destacamentos Mirando al Mar, estructuras que datan de hace 50 años de creadas en los asentamientos costeros, así como los más de 852 destacamentos juveniles en las comunidades”, dijo.

En el contexto de la pandemia, los CDR han trabajado de manera más coordinada con la FMC desde el diseño de las actividades, hasta las acciones que se han llevado a la comunidad.

Miranda Martínez señaló que existe un conjunto de medidas adoptadas por las estructuras nacionales de ambas organizaciones, mientras que actualmente se precisan otras, “de cara a las zonas de cuarentena”.

Como parte del sistema de trabajo, semanalmente se realizan reuniones por videoconferencia y para puntualizar las acciones de acuerdo con los momentos por los que ha ido transitando la situación.

Según el Coordinador Nacional de los CDR, se elaboran resúmenes diarios que abarcan las dificultades concernientes a los grupos vulnerables, y se han establecido identificaciones (carteles o pegatinas) para las viviendas en cuarentena y en aislamiento.

En la actualidad se distribuyen pancartas con mensajes y llamados a permanecer en los hogares y cumplir con el distanciamiento social, como las vías más efectivas para disminuir los casos de COVID–19 en el país.

Una prioridad de la mayor organización de masas cubana es promover la atención al adulto mayor, insistiendo en la responsabilidad de las familias, mientras que en el caso de aquellos que viven solos, la FMC y los CDR contribuirían a satisfacer sus necesidades básicas.

Existen más de 78 000 ancianos solos, a quienes se les está prestando ayuda desde el barrio.

El coordinador nacional de los CDR destacó que más de 8 000 trabajadores sociales, así como activistas estudiantiles y de las ramas deportiva y del comercio, han contribuido a hacer llegar los alimentos a las familias vulnerables en las comunidades.

A estas acciones, el funcionario añadió la confección de nasobucos, y destacó la actitud de muchas personas que se han sumado de manera solidaria a la elaboración de estos medios de protección, sin fines de lucro, para su entrega a los hogares de ancianos, casas de niños sin amparo, hospitales psiquiátricos y otros centros.

“Para entendernos a nosotros mismos hay que saber cuánta solidaridad ha estimulado la Revolución desde el primero de enero de 1959, y cuántas personas anónimas están y participan”, dijo.

Miranda Martínez se refirió al apoyo de la comunidad a la pesquisa del médico y enfermera de la familia, “pues conocen a las familias y saben si hay que ir en determinado horario, y con ello han apoyado a los estudiantes de Medicina”.

Insistió en la atención a embarazadas y a los menores de un año, así como en la distribución de las gotas homeopáticas Prevengho–Vir en aquellos lugares donde se ha decidido.

El coordinador nacional de los CDR mencionó además a las brigadas de activistas juveniles que han ayudado en la limpieza e higienización de los hogares ancianos, y en el cobro de las chequeras de ancianos que viven solos.

Reconoció la contribución de los trabajadores por cuenta propia, quienes han estado ayudando con la entrega de alimentos y en la resolución de determinados problemas en viviendas de las personas más vulnerables.

“Ante esta situación que nos impacta,  tenemos que lograr la unidad y cohesión, y atesorar para el futuro las mejores experiencias, que nos permitirán estar preparados para otros desafíos”, concluyó.

Tomado de Cubadebate

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