Con responsabilidad y disciplina venceremos al coronavirus

Foto: Rogelio Viera

Iniciada la mañana me dirigía a la sede del Gobierno Municipal de Habana del Este para cubrir una anunciada audiencia sanitaria con trabajadores por cuenta propia; pero al conocer que no se efectuaría, decidí ver con mis ojos cómo se estaban cumpliendo las orientaciones recientemente emanadas por las máximas autoridades de nuestro Gobierno, tanto a las instituciones como a la población.

Foto: Rogelio Viera

 

En una tienda próxima, el dependiente trabajaba con nasobuco y guantes, algo indicado en las medidas de protección orientadas.

Foto: Rogelio Viera

 

 

Avancé hacia el policlínico Dr. Mario Escalona y aprecié a un ciudadano, quien se lavaba las manos con hipoclorito de sodio antes de entrar para garantizar su descontaminación.

 

Foto: Rogelio Viera

 

Ahí también observé cómo el área para atender a quienes presenten algún síntoma sospechoso se encuentra restringida, lo cual evita la proximidad de personas que acuden a la instalación por otras causas. 

Foto: Rogelio Viera

 

Decido buscar un lugar más movido y concurrido; y me dirijo hacia el Mercado Falcón, la mayor tienda por departamentos de Alamar, en la Zona 1, de ofertas en divisas. A la entrada: un nutrido grupo de personas; quizás no guardan entre ellas la separación ideal, pero tampoco están amontonadas; y muchas, con el nasobuco puesto, esperaban su turno para acceder al lugar. 

Foto: Rogelio Viera

 

En la escalera que da acceso a los departamentos de venta converso con el empleado, quien me explica que la población está entrando en grupos de a diez personas, de forma ordenada. Junto a él una joven agente de la autoridad lo acompaña para, de ser necesario, asegurar el orden. 

Aprovecho que en la planta baja se encuentra el mercado con varias bodegas donde la población adquiere los productos de la canasta básica y algunos liberados para también visitarla, pues en ese momento se vende el pollo.

Foto: Rogelio Viera

 

No hay aglomeración en los que esperan y los empleados cumplen las medidas higiénico-sanitarias orientadas.

 

 

 

                             

Lo visto, que es mucho más de lo aquí expuesto, me lleva a reflexionar sobre la percepción de riesgo que tiene nuestra población sobre el peligro que con el virus COVID-19 nos acecha, el cual va en aumento, como indica el comportamiento.

Hasta hace poco era raro ver personas con el nasobuco en la calle, ya hoy es más común; los trabajadores, tanto estatales como por cuenta propia, están en su mayoría cumpliendo con lo orientado para protegerse y proteger a quienes interactúan con él: clientes, pasajeros, usuarios, según el caso.

La población siente la confianza que durante tantos años  ha sembrado el sistema de salud, que nos protege y nos hace sentir seguros; por lo que hay que seguir insistiendo en la necesidad y obligatoriedad por todos de cumplir con las orientaciones emanadas de la Dirección de nuestro Gobierno, la cual se ejerce con todos y para el bien de todos.

amss

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