Literatura con música en la Feria Internacional del Libro

La música y la literatura han vivido y viven múltiples formas de relacionarse: música dentro de la literatura, literatura dentro de la música; y no sólo una dentro de la otra o simplemente hermanadas, sino también a través de músicos que escriben o escritores melómanos.

En Cuba, considerada la isla de la música por la cantidad de ritmos que ha aportado, los ejemplos en ambos casos sobran; pienso en Alejo Carpentier, Leonardo Acosta y Leonardo Padura, por solo mencionar a tres de los más conocidos.

Se publica bastante sobre música en nuestro país —pudiera ser mucho más si no tuviéramos la desgracia del costoso papel que se debe importar—, lo que sí es una rareza es un libro con música incluida como complemento de la historia narrada.

Precisamente, como parte del programa artístico y literario de la 29 Feria Internacional del Libro de La Habana, se produjo el lanzamiento de Viaje a la Ciudad de la Música, un texto escrito por Alina Lourdes Ponsoda Alonso y acompañado por un disco compacto que contiene nueve temas musicales compuestos por la propia Alina, de conjunto con sus hijos, los también músicos Ernesto y David Blanco.

Viaje a la Ciudad de la Música —producido por la Egrem y la Editorial Arte y Literatura— está concebido para la educación musical de los niños, a partir de la vasta experiencia de Alina como musicóloga y profesora de música: “Para que disfruten el poder expresivo de la imagen, la narración interesante y la música, de manera que puedan enriquecer su arsenal sonoro”.

Cuenta las experiencias de los niños Alexandra y Diego, quienes reciben una invitación que los sorprende para visitar la Ciudad de la Música. Al llegar allí se encuentran con personajes sui géneris; creados a partir de los medios expresivos de la música, como la brujita Filemona, el Metrónomo, Clave de Sol, Clave de Fa, los sonidos Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si; Melodía; Ritmo, entre otros, que dialogan y van, sin didactismo, incorporando conocimientos del fascinante mundo de este arte del bien combinar los sonidos con el tiempo.

Los temas incluidos en el CD son interpretados por Osdalgia Lesmes, Jorgito Kamankola, Adrian Berazaín, David y Ernesto Blanco; que fueron acompañados por un conjunto de cuerdas, una banda de rock y orquesta con Djs. “Fue una responsabilidad muy grande ponerle música a las fantasías de mi madre y recrear musicalmente cada personaje”, aseguró Ernesto Blanco. “Fue un trabajo arduo, con muchos inconvenientes, pero fue un privilegio grandísimo participar en este proyecto que involucró a tantos músicos”.

Además de su comercialización en el stand de la Egrem en el recinto ferial de La Cabaña, el conjunto de libro y CD se puede adquirir en todos los álbum cafés de esta casa discográfica repartidos por la geografía nacional, al tiempo que se realizan gestiones para su distribución en la red de librerías.

Debería llegar también este texto, junto al CD, a las escuelas cubanas, para que sirva de apoyo en la enseñanza primaria; pues la música está siendo introducida en la educación de los niños en edades preescolares debido a la importancia que representa en su desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla y motriz.

Tomado de Radio Cadena Habana

Impactos: 1

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

18 + 19 =