Un nuevo año lleno de planes nos espera

Unos dicen con razón: ¡qué rápido se fue este año!, a otros les pareció más largo; sin embargo, para la mayoría, al menos en Cuba, transcurrió como un soplo por lo ocupado que estuvimos los 12 meses que duró el 2019.

Los cubanos celebramos el fin de año, la llegada del nuevo y el 61 aniversario del triunfo de la Revolución que en 1959 con el líder histórico de la Revolución Fidel Castro al frente, emancipó a la Isla para siempre.

Enfrascados unos en los estudios, otros en el trabajo; así como en otras actividades que llenaron sus vidas, pasó el tiempo y llegó diciembre con su recuento y expectativas para el 2020.

Este mes tiene un significado especial para la mayoría de las personas porque marca el fin del año que vivimos, además, es cuando pensamos en lo que hemos hecho en ese periodo, cómo lo hicimos y en lo que aún nos queda, que, por supuesto, dejaremos para el próximo que está a las puertas.

Diciembre resulta también un mes especial porque el aire huele diferente: se respira más cortesía y amabilidad entre la gente y hay un interés marcado por preparar una cena especial en familia para el día 31 teniendo en cuenta los gustos individuales de cada miembro.

Es también el momento de hacerles regalos a las personas que queremos, y de reunirnos con ellas antes de que finalice el año, de pensar si aprovechamos bien el tiempo, si tal vez debiéramos cambiar de trabajo para mejorar, si llegó la hora de tener un hijo, de hacer más vida social y acudir a cines y teatros, o ir de excursiones al campo para enriquecer el espíritu, en fin, se trata también de un mes para pensar en el futuro.

Para la ocasión se escogerá un mantel diferente y se utilizarán los cubiertos y copas destinados sólo a celebraciones como esa. El cubano gusta de tener la casa pulcra ese día que fue pintada por supuesto con anterioridad.

¿Existirá alguien en Cuba que esa noche, por lo general es una cena, no coma cerdo, puerco, o macho, es decir, ese animal, que pese a lo dañino de su carne, todos adoran en la Isla? El NO es rotundo porque las dietas y otras restricciones alimentarias se dejan para el próximo año.

Diferente resulta diciembre también porque ofrece la oportunidad de trazarnos nuevos planes en los que no pensamos el resto de los meses. Entre los proyectos más conocidos están, por supuesto, bajar de peso, quizás cambiar el color del pelo y renovar el ropero, las mujeres, y hacer ejercicios y encontrar la pareja ideal, unos y otros, si son solteros.

Para todos será importante estrenar los días con las cosas que más nos compensan y que, sobre todo, están en nuestras propias manos conseguir, de manera que resulta esencial que cada cual descubra sus propias ilusiones entre las infinitas maneras que nos da la vida de percibir la belleza y el gozo, a veces en detalles que pasan inadvertidos.

Lo esencial resultará preservar como nuestros más valiosos tesoros la familia, el amor, los amigos, los hijos y el trabajo, que a la vez de proporcionarnos una forma honrada de vivir también ofrece el beneficio de la utilidad.

Absolutamente nada meritorio para nuestra existencia podría encontrarse en los objetos materiales muchas veces motivo de discusiones, y que con el tiempo se gastan y destruyen.

Fuentes de regocijo serían el conocimiento que encierra la virtud, el contacto con la naturaleza y el arte, y también el ir y venir presintiendo en cada esquina la sorpresa que nos hará más gratificante la vida.

De nosotros mismos dependerá que 2020 y los por venir sean buenos años; sólo nos queda vivirlos mientras pensamos que una vez más todo está por hacer y descubrir.

Lo cierto es que diciembre es un mes de reflexiones, de analizar cómo fuimos ese año y la manera de llegar a ser mejores el próximo, ese que está al doblar de la esquina y que nos espera para felicitarnos.

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