Alicia Alonso, coreógrafa del universo dancístico (I)

Foto: Internet

Alicia era suma de talentos: bailarina, coreógrafa, pedagoga. No hay faceta en su creación que excluya o contradiga una para opacar o deslindar a la otra.

Grande ella misma en su estatura como artista, Alicia compendia en su capacidad creativa un pensamiento estético integrador de visiones complejas, articuladas a una particular percepción del arte, el individuo y la vida, resultante de un cosmos en perpetuo movimiento.

Su magisterio como coreógrafa es sobresaliente en su carrera. Los trabajos coreográficos brotados de su genio se caracterizan por la diversidad temática y formal que ya anunciaba desde sus primeros ensayos en esta disciplina.

Los comienzos coreográficos de Alicia se remontan a una comedia-ballet titulada La Condesita, con música de Joaquín Nin y que tuvo su estreno en el año 1942 en el célebre Teatro Auditorium de La Habana. Siguió a este debut la recreación de una obra de Pirandello para montar La Tinaja, una arlequinada estrenada por la Asociación Teatral La Silva.

Vendrá después su comentado Ensayo Sinfónico, inspirado en música de Brahms, el cual devino en ejercicio neoclásico de gran aliento y que la coreógrafa creara para el Ballet Nacional de Cuba en 1950. Dato relevante de su rotundo éxito lo evidencia el que al año siguiente la misma pieza fuera escogida por el American Ballet Theatre, en Nueva York, para incluirlo en su repertorio.

En 1951 Alicia estrenaría una variante diferente de su trabajo cuando concibe un ballet de tema psicológico titulado Lydia, con música de Francisco A. Nugué; y cuyo papel protagonista sería además unos de los grandes personajes de la Alonso como intérprete.

Otros éxitos de la afamada bailarina y coreógrafa se remontan al año 1952 cuando en igual condición de coreógrafa e intérprete crea El Pillete, a partir de la música de Jean Sibelius, obra en la que se reconoce la gracia del tema y su original tratamiento en base a un estudio psicológico profundo, donde la gestualidad resulta una clave esencial para la ejecución de los movimientos dancísticos.

Su hacer coreográfico creció en magnitud y riqueza con el paso de los años. En un próximo trabajo volveremos sobre el tema.

moda/rm

Impactos: 3

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

quince − cinco =