Cómo aprovechar mejor tu aumento salarial

Seguramente deseas tener un buen dinero guardado en el banco para los imprevistos o para después de tu jubilación. No es solo tu caso, pues eso les sucede a todas las personas en todos los países del mundo. Es probable que también pienses que necesitas unas entradas muy elevadas para cumplir con esa legítima aspiración.

En realidad no es así pues  son tus hábitos económicos, esos pequeños detalles diarios, los que diferencian entre una vida de adecuada abundancia y prosperidad, de una en constantes estrecheces económicas.

Son muy pocos los que saben cómo ahorrar dinero. Es la forma cómo manejar el dinero llegado a sus manos, lo que hace la diferencia. Aprender a guardar dinero en el banco de ahorro es una cuestión de hábitos a sostener a largo plazo, pues una cosa es hacer dinero, y otro muy diferente saber cómo guardarlo por tiempo indefinido como garantía de un futuro siempre incierto. Además, ese dinero crece por sí solo cada año a través de los intereses bancarios. En el día de hoy se vive en una sociedad de corto plazo, donde solo queremos ganar dinero, gastarlo y no guardarlo.

Pero existen una serie de hábitos a adquirir por cualquiera que te llevarán a un camino de futuro mucho más próspero. No son trucos mágicos que te hagan tener dinero guardado de la noche a la mañana. Esto es un proceso que toma tiempo, y quien lo sigue de manera consciente, mejorará sin discusión sus finanzas personales.

Los primero pasos

Uno de los primeros pasos para acumular dinero es cambiar tu manera de pensar. Debes aprender cómo desarrollar una mentalidad que contribuya en tu búsqueda de una futura prosperidad y más con el nuevo incremento salarial.

No se trata de tomar todos tus ingresos y guardarlos por completo, incluido el nuevo incremento, afectando tu calidad de vida, sino encontrar un método de ahorro, o mejor, un porcentaje monetario, que se ajuste a tu proyecto de vida y metas financieras.

La mayoría de la gente vive de la siguiente manera: cuando reciben sus ingresos, pagan sus facturas y deudas, mantienen su estilo de vida habitual y finalmente ahorran el dinero que sobra en caso de que les alcance algo para guardar.

Un cambio mental que debes hacer es pagarte a ti primero, es decir ahorrar el dinero destinado para tus objetivos financieros a largo plazo, luego pagar tus deudas y demás compromisos como son las pensiones alimentarias a los hijos pequeños, y por último, gastar lo restante de manera prudente para mantener tu estilo de vida. Dentro de la prudencia económica se incluye no fumar, no beber, fiestear de manera limitada, no comprar comida chatarra callejera o comidas frecuentes en restaurantes, etc.

Lo fundamental es gastar menos de lo que se gana. Si no controlas tus gastos, nunca podrás guarda dinero, independientemente de cuánto ganes.

Puedes ayudar al banco de ahorro

El crecimiento de la cuenta bancaria se genera comúnmente como resultado del trabajo duro, de una mentalidad ahorradora y de vivir por debajo de los ingresos. Recuerda que todos tenemos 24 horas al día por igual y que en nuestro país se ha aprobado el multioficio. Aprovecha en tu beneficio ambas circunstancias, eso sí, trabajando inteligentemente, duro y provechosamente y con un buen ingreso total todos los días de tu vida.

Muchos asocian la imagen de tener dinero con un fatuo estilo de vida. Lo peor que puedes hacer con tu dinero es gastarlo para impresionar a los demás. La gente verdaderamente pudiente no busca impresionar, ellos solo buscan la tranquilidad de su independencia financiera futura.

Aclarando las finanzas personales

La inmensa mayoría de las personas no tienen claro cuál es el estado real de sus finanzas personales; no saben cuánto dinero está entrando en su cuenta bancaria, si es que la tienen, y mucho menos lo que están gastando.

El primer paso en serio para mejorar tus finanzas, y aprender cómo guardar dinero, es tener un conocimiento objetivo de tu situación económica. Al principio pudiera  ser un plan engorroso, pues consiste en llevar un control de todos tus gastos durante uno o dos meses para después hacerlo permanentemente, anotados en una libreta; desde el café que compras en la mañana en la cafetería hasta el pago de los mandados, la electricidad, el agua y el teléfono, incluyendo un  gran y excepcional gasto como pudiera ser la compra de un televisor o un carro nuevo, pues obligatoriamente necesitas saber a dónde está yendo tu dinero.

Antes de pensar en guardar dinero, deberás salir de todas tus deudas, en especial de aquellas que son consideradas como “deudas negativas”, donde se encuentran tus créditos bancarios, y todos aquellos compromisos que nunca te generarán ingresos. Del otro lado, “las deudas buenas” son aquellas que te apalancan para recibir dinero que te generen ingresos o dividendos que te permiten pagar los intereses y quedarte con un excedente. Por ejemplo, los préstamos bancarios o el dinero retirado transitoriamente de tu o tus cuentas de ahorro para negocios bien pensados que te permiten iniciar o crecer económicamente.

Cuentas de formación de fondos

Una vez aprendas cómo gestionar tus deudas debes aprender cómo utilizar las cómodas  cuentas bancarias de descuento automáticos en tu salario, las llamadas de formación de fondos; son una herramienta de financiamiento realmente útil si sabes cómo manejarla pues no tienes que asistir al banco para hacer tus depósitos. El banco automáticamente descuenta todos los meses de tu salario el dinero que hayas acordado depositar mensualmente.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

  Jefe del Servicio de Endocrinología

  Hospital Docente Dr. Salvador Allende

  La Habana – Cuba

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