La Fuente de la India, orgullo de los habaneros

La Fuente de la India o de la Noble Habana fue colocada inicialmente al final del Paseo del Prado, cuando éste se extendía hasta más allá de donde se encuentra el Capitolio Nacional.

 Luego la situaron en el lugar actual; sin embargo, en 1863 resultó trasladada al Parque Central, identificado entonces con el nombre de Isabel Segunda.

En 1875 el monumento  fue ubicado nuevamente donde se aprecia hoy, pero  la cara de la estatua se situó en dirección hacia el oeste.

Al inaugurarse el Parque de la Fraternidad en 1928, la Fuente de la India fue dejada en ese sitio.

Se trata de un llamativo  monumento situado en el municipio de La Habana Vieja; obra del escultor italiano Giosseppe Gaggini, está modelada en mármol blanco Carrara traído desde Italia.

La estatua que se observa en el complejo monumentario  guarda en su mano derecha el escudo de la ciudad con una llave que representa la posición estratégica de La Habana, y las tres torres que simbolizan las primeras fortalezas existentes en la capital cubana.

En su mano izquierda sostiene un cuerno con frutas criollas coronadas por una piña. La estatua está rodeada por cuatro delfines de cuyas bocas suelen emanar chorros de agua. Una gran concha rodea el pedestal y encima de éste, sobre una roca artificial, yace sentada la preciosa estatua. Corona su cabeza un turbante de plumas y lleva al hombro izquierdo un carcaj-funda- lleno de flechas.

El primer historiador de La Habana en 1935  Roig de Leuchsenring hizo  una acertada descripción del monumento histórico que en una de sus partes dice:

“El gran vaso o pilón de la fuente es de forma elíptica y mide cerca de nueve metros por su parte exterior, en su eje mayor, con una altura de 76 centímetros. El brocal formado por 14 bloques de mármol de un espesor promedio de 40 centímrtros es liso en su parte interior y graciosamente moldurado por su parte exterior con su base, afectando forma de cáliz”.

 “La banqueta, por fuera del pilón y envolviendo las piletas se encuentra un  andito de mármol, de planta elíptica, que enmarca el monumento: está formada por 14 bloques de 85 cm de ancho por 20 cm de espesor a manera de escalón”.

 “En el centro de la fuente se levanta un grueso basamento de mármol, de planta rectangular de 3.50 metros por 2.50 y de 2.50  de altura… los delfines”.

“ Por sus grandes dimensiones, fina talla y precioso material empleado, constituyen estos elementos escultóricos, una parte de la más impresionante y original del monumento, sus ondulados cuerpos, por su admirable lisura, parecen ser más bien de marfil que de mármol”.

Según los cronistas de la época, al llegar los españoles al actual puerto de La Habana en 1509 una india sentada sobre una colosal roca los observaba en silencio y luego se acercó a ellos con cautela. Con un gesto circular de sus manos, la india hizo referencia a la espaciosa bahía y al monte virgen y pronunció la palabra Habana.

Uno de los marinos trazó enseguida un boceto de la nativa sentada sobre la roca y la llamó La Habana. La leyenda fue trasmitida oralmente a través del tiempo.

La Fuente de la India es referencia para los habaneros, visitantes que frecuentan la ciudad, y curiosos que se detienen ante la obra para contemplar una de las reliquias escultóricas que conserva la Habana, y uno de los lugares  emblemáticos de la capital de todos los cubanos.

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