El certificado de nacimiento del neocolonialismo

Por 16 votos contra 11 se aprobó definitivamente el 12 de junio de 1901  la Enmienda Platt

Enmienda Platt

Félix Rubén Alomá

 “La base naval es un puñal enclavado en el corazón de la tierra cubana… base que no le vamos a quitar por la fuerza, pero pedazo de tierra al que no renunciaremos jamás”      Fidel Castro Ruz

El 24 de octubre de 1823 el presidente norteamericano Thomas Jefferson  dijo: “Confieso cándidamente que siempre he mirado a Cuba como la adición más interesante que podríamos hacer en nuestro sistema de Estado. La supremacía que esa Isla y la Florida nos daría sobre el Golfo de México y para los países colindantes, sería suficiente para colmar la medida de nuestro bienestar político”.

Más tarde, John Quincy Adams —sexto presidente de USA—, señaló refiriéndose a Cuba; “su posición dominante tanto en el Golfo de México como en el mar Caribe, el carácter de su población, su situación intermediaria entre nuestras costas meridionales y la isla de Santo Domingo; su espacioso y seguro puerto de La Habana, la naturaleza de su producción y de consumo, son ciertamente de tal importancia los intereses que unen a esta Isla con nuestro país…”.

Oportunidad que aprovechan y por 16 votos contra 11 se aprobó definitivamente el 12 de junio de 1901  la Enmienda Platt, que autorizaba a EE UU a intervenir en Cuba cuando considerase que sus intereses económicos en la isla estaban en riesgo que obtenía el derecho de establecer bases navales como la de Guantánamo artículo séptimo que aún permanece  en contra de la voluntad del pueblo cubano. Se convertía, de hecho, en el certificado de nacimiento del neocolonialismo.

Leonardo Wood, el gobernador militar norteamericano en la Isla en carta al Secretario de Estado de su país, y uno de los padres intelectuales de la Enmienda Eliut Root, dejaba explícitamente claro, el significado de la Ley…”Por supuesto, que a Cuba se le ha dejado poca o ninguna independencia… La isla se norteamericanizará gradualmente y, a su debido tiempo, contaremos con una de las más ricas y deseables posesiones que haya en el mundo”.

Ninguno de estos puntos contenidos en la Enmienda Platt se abolieron el 29 de mayo de 1934 con la firma del Tratado Permanente de Relaciones Recíprocas entre Estados Unidos y Cuba, sólo en enero de 1959 la revolución triunfante lleva al logro de la verdadera independencia.

Pero las ansias de poder no se detuvieron y siguieron leyes, recetas y bloqueos  que hoy  de nuevo desempolvan  en un gran festín, como si Cuba no hubiera demostrado  su firmeza en mantener la soberanía lograda.

 

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