En la refinería Ñico López se libra una batalla por la soberanía del país

Una visita del presidente cubano motivó mucho más a sus directivos y trabajadores a mejorar el cumplimiento de los planes, entre estos, el desarrollo del proceso inversionista

El Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recorre varias de las instalaciones de la Refinería de Petróleo Ñico López. (Foto: Radio Guamá)
El Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recorre varias de las instalaciones de la Refinería de Petróleo Ñico López. (Foto: Radio Guamá)

Por: Carlos Heredia Reyes

Si una entidad está llamada a ser ejemplo de empresa estatal socialista por su historia, misión y compromisos con la dirección del país, es la refinería Ñico López, fundada entre 1957 y 1958, y nacionalizada luego por la Revolución el 6 de agosto de 1960.
   
A raíz del tornado que en enero afectó varios municipios habaneros, esa industria de la localidad de Regla no sufrió daños en sus sistemas tecnológicos, sino solo en  los tanques de almacenamiento que estaban fuera de servicio para su reparación capital, y en la cerca perimetral, lo cual quedó solucionado de inmediato.
   
Mas sus trabajadores, además de garantizar el procesamiento del crudo y sus derivados, juntos con fuerzas constructoras están inmersos en el programa de recuperación de capacidades de almacenamiento de combustibles, lo cual incluye la construcción de nuevos depósitos, el mantenimiento de los existentes y la puesta en explotación de esos que se hallaban inactivos.
   
Saben muy bien cuán necesarias resultan estas inversiones, pues el 22 de agosto último recibieron la grata visita del Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien destacó la importancia de las mismas, por el carácter estratégico que revisten para la soberanía del país.
   
Entre los lugares visitados por él estuvieron las obras dedicadas a la ampliación de las capacidades de gas licuado del petróleo (GLP —el que contienen las llamadas balitas domésticas—), una inversión que permitirá asegurar aún más un servicio con gran demanda y aceptación en la población.
   
Pero también indagó sobre la protección ambiental y las acciones constructivas y tecnológicas para impedir incidentes de contaminación por hidrocarburos, los cuales pueden afectar a la rada habanera.
   
De acuerdo con el libro del llamado Plan Maestro sobre la Bahía de La Habana, “la refinería Ñico López está considerada entre los tres focos con mayor aporte de contaminación por el vertimiento de residuales líquidos, la emisión de gases contaminantes a la atmósfera y al suelo, lo que puede provocar contaminaciones ocasionadas por compuestos químicos orgánicos dañinos para la salud humana y el medioambiente”.
   
Los jóvenes deben ser líderes en resolver este tipo de problemas, señaló el mandatario cubano, a quien se le informó que los más nuevos van siendo paulatinamente mayoría entre los trabajadores de la refinería Ñico López. “Eso es bueno. Eso nos va a dar mayor desarrollo”, sentenció.
   
En su diálogo con Zulma Pilas Gálvez, quien con apenas 45 años de edad es ya la directora general de la industria, con otros directivos y especialistas Díaz-Canel les pidió además, velar por el cuidado de los recursos que el Estado invierte allí, informatizar todo el proceso productivo, desarrollar maestrías y doctorados en temas dirigidos a solucionar los problemas y desafíos tecnológicos que impone una instalación como esa, garantizar siempre la calidad, aprovechar al máximo la jornada laboral y cerrar las brechas que originan hechos de malversación.
   
A finales del mes de junio de 2018 el Presidente cubano, en una de las reuniones de chequeo que realiza en el Palacio de la Revolución, había pasado revista a la marcha de las inversiones para ampliar las capacidades de almacenamiento de combustibles, tema al que dio seguimiento en agosto de ese año con las visitas realizadas a la refinería Ñico López y a la Empresa Comercializadora de Combustibles de Matanzas.
   
Desde entonces son mayores las motivaciones de sus directivos y trabajadores para cumplir las indicaciones dadas por él.

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