Las maneras de recomponer el olvido

La exposición Breve cronografia dos DESMANCHES se encuentra abierta al público en la sala Cernuda del Centro Hispanoamericano de Cultura, como parte de la XIII Bienal de La Habana

Exposición Breve cronografia dos DESMANCHES. (Foto: Rubén Ricardo Infante)
Exposición Breve cronografia dos DESMANCHES. (Foto: Rubén Ricardo Infante)

Por: Rubén Ricardo Infante

Una de las ventajas del arte contemporáneo a escala mundial es que cada vez se abre a nuevos discursos y nuevas formas de presentar el producto artístico. Si en siglos pasados el arte era parte del disfrute de unos pocos y se consideraba arte sólo aquello que podría enmarcarse, en la actualidad ese postulado parece una noción tan arcaica, como la del caballete y la del pintor de retratos de los nobles.

La interrelación del arte con otras áreas del conocimiento como por ejemplo, la arquitectura, resulta una ganancia para los discursos artísticos, prueba de ello se manifiesta en Breve cronografia dos DESMANCHES, una muestra que presenta los diversos tipos de “desmanches” que tienen lugar en las ciudades. Lais Myrrha, la creadora de este proyecto, considera que lo fundamental es que este desmantelamiento de viejas construcciones es un proceso que tiene un componente físico, pero al mismo tiempo simbólico.

Cuenta la artista que el proyecto comenzó cuando, después de un año y medio sin viajar a su ciudad natal, observó cambios en el paisaje que le resultaban alteraciones a un medio en el que había convivido buena parte de la vida. Este punto de partida resultó para la concepción de pequeñas crónicas fotográficas-textuales, sobre lo que considera es un proceso histórico reiterado en tiempos y espacios diversos.

El término “desmanches” en Brasil es algo que se borra, se deshace, en lenguaje popular significa también el desmontaje de carros robados “con la intención de que una vez desmembrados, puedan ser (re)integrados al circuito comercial”.

Después de participar en La Habana en la XII edición de la Bienal, la artista decidió ampliar la muestra e investigar sobre la relación entre arquitectura e historia, con el propósito de crear nuevas tipologías de desmanches.

Cada una de estas crónicas está compuesta por el significado otorgado al desmantelamiento de tipo físico, o simbólico, o voluntario…, de esta forma va trazando un mapa de las pérdidas, del paso del tiempo, de la nostalgia por los lugares que transitamos cuando éramos niños y ya solo quedan en nuestra memoria o en alguna imagen borrosa.

Estos pequeños recuadros son una denuncia al carácter devorador con que el desarrollo se va tragando el tiempo, la ciudad y aquellos pequeñas edificaciones que se consideran menores.

Para la artista, cada tipo de desmantelamiento deja una huella en la ciudad, pero sobre todo en los hombres que la habitan: “El desmantelamiento físico es fruto de una operación voluntaria o de un evento fortuito que causa el deterioro físico, completo o parcial de determinada construcción. No obstante, no hay desmantelamiento físico que no sea, en cierta medida, también simbólico. Por eso, decir “La casa del hombre se derrumbó” puede significar más que un acumulado de vigas y ladrillos dispersos sobre el suelo”.

Y es que ese desmantelamiento físico siempre deja profundas heridas en la memoria de los habitantes, allí habían trazado sueños, habían concebido o criado a sus hijos. En algunos casos la caída precipitada de un espacio impide que todos sus habitantes puedan salir y muchos quedan atrapados en los escombros, incluso algunos mueren allí.

La creadora plantea como Desmantelamiento voluntario: “Se trata de una operación en la que una edificación fue desmantelada deliberadamente, por ejemplo, las demoliciones o grandes reformas. Pero la voluntad de unos puede contradecir los anhelos de otros. Entonces nos inclinamos a preguntar de quién fue, al final, la idea (el deseo) de demoler la biblioteca. ¡Del más fuerte, por supuesto!”

Las crónicas agrupadas en Breve cronografia dos DESMANCHES poseen un alto nivel discursivo, tienen en su interior la crítica, la reflexión. Nos conduce a pensar qué sería de nuestras ciudades si se protegiera el entorno, si se trazaran estrategias para conservar el patrimonio edificado.

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