Si padeces de diabetes, cuidado con el queso

Quien sigue una saludable dieta para ayudar a mantener controlada su  diabetes debe de dejar de consumir queso en cantidades inadecuadas

M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

El queso es un derivado de la leche de vaca y otros mamíferos rumiantes. La leche más utilizada en la fabricación de quesos es la leche entera de vaca, debido a que es la leche que más se produce.

La palabra queso deriva del latín caseus. Se trata de un alimento antiguo cuyos orígenes pueden ser anteriores a la historia escrita. Los orígenes de la elaboración del queso no se han podido determinar con exactitud, aunque se estima que se encuentran entre el año 8000 a. C. y el 3000 a. C. Se trata de un alimento antiguo cuyos orígenes pueden ser anteriores a la historia escrita. Descubierto probablemente en Asia Central o en Oriente Medio, su fabricación se extendió a Europa y se había convertido en una empresa sofisticada ya en época romana.

El mayor productor de queso es Estados Unidos, que asume un 30 por ciento de la producción mundial, seguido por Alemania y Francia.

Contiene elevadas cantidades de grasas  saturadas, triglicéridos, colesterol y calorías. Este tipo de grasas influyen muy negativamente en enfermedades cardiovasculares. Por eso debe ser evitado por los pacientes diabéticos deseosos de mantener una dieta adecuada y un peso saludable con una buena salud.

Sin embargo hay personas tan amantes de este alimento que en ellos se convierte en una verdadera adicción.

Los mecanismos de la adicción

En el queso existe una proteína llamada caseína. Las proteínas están compuestas de eslabones simples unidos entre sí. Cada uno de estos eslabones se conoce con el nombre químico de aminoácidos.
Cuando las proteínas son digeridas la cadena se rompe y estos aminoácidos son absorbidos individualmente para poder pasar al torrente sanguíneo. Pero la caseína es un tanto diferente.

En vez de romperse en aminoácidos separados unos de otros, la caseína se fragmenta en pedazos de cadenas cortas de cuatro a siete aminoácidos cada una. Estas cadenas son activas y, ¡ojo! tienen una acción narcótica suave capaz de provocar una sensación de placer y bienestar en quienes la consumen.

Estos compuestos placenteros provocan lejanos efectos parecidos a los  producidos por la morfina.  Se llaman casomorphins.  En algunos medios científicos se considera que ellos son  los responsables de la atracción por el queso. Sin embargo, aún se está tratando de comprender exactamente cómo funcionan.

Evita el  “enganche”

Quien sigue una saludable dieta para ayudar a mantener controlada su  diabetes debe de dejar de consumir queso en cantidades inadecuadas. Quienes utilizan sustitutos de soja,  debe asegurarse de que ese queso vegetal no contenga caseína, que es la proteína láctea.

Frenar el impulso aparentemente incontrolable hacia el queso e incluso hacia cualquier alimento poco saludable, consiste en parar en seco y dejar pasar.

 Cuanto más tiempo repita esta técnica para permanecer lejos de ellos será mejor, y los deseo por su consumo se desvanecerá poco a poco.

Además, se debe ingerir diariamente un desayuno saludable, abundante y con todas las de la ley y no saltarse ninguna comida. Los ataques de hambre se deben evitar a lo que cueste. De lo contrario, las tentaciones perversas hacen su aparición.

Otra manera de parar la adicción es hacer ejercicios regularmente. Lo suficiente para caer rendido en la cama y no despertarse en la madrugada a picar de lo indebido. Bajo ningún concepto el diabético debe convertirse en un asaltante nocturno del refrigerador.

Finalmente se debe identificar los desencadenantes de tu ansiedad para, o bien evitarlos o minimizar su impacto. Como norma de atenuarlos, se pueden ver programas de cocina saludable, ir al cine, almorzar con colegas, y así sucesivamente.

A pesar de todos los consejos no olvides que puedes ser tentado pero debes estar prevenido para superar estos malos momentos.

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

 Jefe del Servicio de Endocrinología

  Hospital Docente Dr. Salvador Allende

  La Habana – Cuba

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