Reciclar, reciclar, para tener hoy y mañana

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La recuperación de materias primas ahorra alrededor de 150 millones de dólares a la Isla, además de lograr ingresos con exportaciones de algunos de esos desechos que no se pueden reutilizar dentro del propio país

Por: Carlos Heredia Reyes

Bajo el nombre de Sistema Integrado de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos  (RSU) en el país, la Cartera de Oportunidades de Cuba para la Inversión Extranjera 2017-2018 contempla cinco proyectos dirigidos a la reducción gradual, hasta sus niveles mínimos, del volumen total de residuos generados que hoy se envían a vertederos o rellenos sanitarios, con lo cual se evitaría un impacto negativo al medio ambiente y la salud humana.

 Bajo la modalidad de capital mixto, comprenden  todas las etapas del proceso: desde la correcta selección de esos desechos, su recogida, tratamiento, hasta el reciclaje y valorización energética para generar electricidad, calor y producir abono orgánico, entre otros, según la ficha técnica de esta inversión.

Su alcance abarca todo el país pues ejecutada por etapas  comenzó por la zona occidental, en específico en La Habana, y ahora corresponde ubicar plantas con esos fines en las regiones central y oriental, dándoles prioridad a las provincias de Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba.

La Unión de Empresas de Recuperación de Materias Primas (UERMP) es la encargada de la recuperación, procesamiento y comercialización de los materiales y desechos reciclables generados por la industria, los servicios y la comunidad, con lo cual brinda una asistencia a la sociedad en el cuidado del medio ambiente.

 Marilín Ramos Polanco, encargada del capital humano de la UERMP, declaró a Granma Internacional en agosto del 2017 que la entidad contribuye a la sustitución de importaciones, ya que la recuperación de materias primas ahorra alrededor de 150 millones de dólares a la Isla, además de lograr ingresos con exportaciones de algunos de esos desechos que no se pueden reutilizar dentro del propio país.

 De acuerdo con la Cartera de Oportunidades 2017-2018, dada a conocer por el Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, el monto estimado de los cinco proyectos sería de 700 millones de pesos, la producción que se propone está destinada fundamentalmente al mercado nacional, las materias primas secundarias a la industria cubana, y el excedente se exportará.

 Según directivos de la UERMP hoy se procesan 16 familias de productos, siendo los fundamentales: chatarra de acero, hierro fundido, acero inoxidable, cobre, aluminio, bronce, plomo, papel y cartón, plásticos, envases de cristal, vidrio, chatarra electrónica y otros.

 Así, cuando un envase de cartón, un pomo  plástico o una latica de refresco van al contenedor de la basura, la acción se traduce en dejar de ahorrar recursos que se adquieren en el exterior, sin olvidar su repercusión negativa en el medio ambiente.

 Sí, porque hoy en día la protección del medioambiente lleva implícita las palabras “recuperación” y/o “reciclado”.

 Pero el escaso conocimiento de la población sobre el reciclaje y su impacto económico, social y medioambiental conspira contra el propósito de llevar a planos superiores esta importante actividad, que también involucra a todos los centros de producción y servicios, pues difícilmente en alguno de estos no se generen residuos o desechos reciclables.

 Estela Domínguez, vicedirectora general de negocios de la Unión, explicó a Granma Internacional, como una de las inversiones a aplicar, el mencionado sistema integral para gestionar los residuos sólidos, contemplado en la Cartera de Oportunidades.

 Abundó que se determinó empezar, en las viviendas y en los contenedores de basura, a clasificar los desechos como orgánicos e inorgánicos, ya que no se deben mezclar, de manera que se puedan reutilizar, a la par que este nuevo sistema integra desde la recolección hasta el depósito de los residuos.

Lo que no se pueda reciclar, porque esté contaminado o no tenga las características que piden los clientes, pasa a otro proceso, que no es más que la creación de combustible derivado de los residuos.

 “Por tanto, habrá dos líneas fundamentales, por un lado se va a clasificar todo el desecho inorgánico para vender a nuestros clientes, y se utilizarán los orgánicos para producir combustible. Para ello debemos comenzar a fomentar la conciencia ciudadana, ya que empezaremos desde la casa a separar la basura”, agregó Domínguez.

 La capital será la primera, porque es la que tiene peores condiciones medioambientales y una mayor población, abundó la Vicedirectora General de Negocios de la UERMP.

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