La ciudad mas dinámica del mundo

La asombrosa dinámica de Bangalore

Estampas de Bangalore

Por: Dr. Cs. Augusto González

Un análisis de la firma consultora Jones Lang LaSalle Incorporated en el 2017 situaba a Bangalore en la India, escuchen bien!, como la ciudad mas dinámica del mundo, seguida por ciudad Ho Chi Minh en Viet Nam y Silicon Valley en los EUA. Tal vez los lectores conozcan que Silicon Valley es un sitio muy renombrado donde se concentran las principales compañías tecnológicas norteamericanas. Pues bien, Bagalore y Ciudad Ho Chi Minh le sacaban ventaja.

Es interesante que en la lista de los 10 primeros se insertan otras ciudades de la India, Viet Nam, China y Kenya. En efecto, a las tres mencionadas le siguen Shangai, Hyderabad, Londres, Austin, Hanoi, Boston y Nairobi.

El ranking se elaboró a partir de un conjunto de indicadores como el ritmo de crecimiento económico y el volumen del mercado inmobiliario y se tienen en cuenta también aspectos como la inserción en el mercado global, el nivel de desigualdades sociales, el cuidado medioambiental, etc.

Al margen de que estos rankings muchas veces son parciales o sesgados, resalta el hecho de que ciudades de países con economías “emergentes” se han situado a la cabeza, desplazando a otras de naciones desarrolladas, como EUA o Inglaterra.

La pregunta obligada es la siguiente: sería posible  convertir a La Habana en una de las ciudades mas dinámicas del planeta? La meta parecería utópica a juzgar por  nuestros ritmos de crecimiento de los últimos años y los pronósticos reservados para el futuro inmediato debido al recrudecimiento del bloqueo.

Sin embargo, no todas las dinámicas en nuestro contexto son lentas, hay sectores que están creciendo a ritmos vertiginosos. El número de cuentapropistas, por ejemplo, se ha multiplicado por 4 desde el 2009 a la fecha, superando el medio millón. Y sus ingresos brutos en el 2016 llegaron a los 5100 millones de CUP. Todo esto en actividades de bajo valor agregado y con las dificultades conocidas en el abastecimiento, etc.

Se reconoce que en la ciencia nuestra existen enormes reservas para aportar al desarrollo económico y social. La inversión que se hizo en el período 1960 – 2000 en educación e infraestructura científica aun tiene mucho que retribuir a la sociedad. Los ritmos de crecimiento en este sector, mas técnico, mas capacitado, que agrega mucho mas valor a sus producciones, podrían multiplicarse si lo apoyáramos mas en inversiones, si elimináramos las trabas que lo frenan.

Las cooperativas con base científico-técnica, las ventas de software al exterior, las ediciones de libros científico-técnicos con miras a la exportación, el uso de internet nacional para multiplicar los servicios dentro del país, el estímulo salarial a la prestación de servicios en centros científicos y universidades, … todas estas y muchas mas son medidas que irían en pos del objetivo mencionado. Pero, sobre todo, necesitamos mas confianza en las potencialidades de la ciencia.

Quiero poner un ejemplo de cómo a veces simplemente no se nos ocurre incluir a la ciencia en los proyectos. Esto tiene hasta una base cultural. En efecto, el despegue de la ciencia en nuestro país comienza realmente en 1959. La tradición humanista ha prevalecido por siglos y aun prevalece en nuestra sociedad. La historia en cuestión es así:

En Julio y Agosto de 2013 tuve la oportunidad de formar parte de una delegación de profesores y científicos que visitó las ciudades brasileras de Recife y Maceió como parte de la iniciativa denominada Cuba y Brasil en el Siglo 21. Durante la visita se produjeron múltiples encuentros con partners brasileros y autoridades locales y asistimos a centros de interés.

Estas ciudades pertenecen a los estados de Pernambuco y Alagoas, que radican en el nordeste de Brasil, la región mas atrasada del país. Al decir del Secretario de Ciencia y Tecnología de Alagoas, la mitad de la población de esa región se hallaba por debajo del límite de pobreza y la cuarta parte por debajo del límite de pobreza extrema. Asimismo, la tasa de analfabetismo era altísima. Paradójicamente, las economías de estos estados experimentaban en 2013 los índices mas altos de crecimiento de Brasil. Allí existían programas de apoyo a la ciencia, la educación, las empresas. El lenguaje de las autoridades era coherente. Requerían que el crecimiento económico se tradujera en desarrollo social, se preocupaban por la inclusión de los sectores marginados de la población y porque el progreso se extendiera a todo el país, dejando de concentrarse en las grandes ciudades.

Una de las instituciones presentadas a la delegación fue el denominado Puerto Digital de Recife. El adjetivo Digital en el nombre resalta que es una iniciativa basada en las modernas tecnologías de la informática, contrapuesta al otro gran puerto que existe en Recife, el puerto de Suape.

El Puerto Digital se localiza en la parte antigua de la ciudad, en locales restaurados. Su extensión es 10 veces mas pequeña que La Habana Vieja y en la misma actualmente se concentran instalaciones educativas, culturales y mas de 250 pequeñas empresas informáticas, de moda, música, arte y otras.  El ritmo con que crecía y se desarrollaba el Puerto Digital era asombroso. Su director afirmaba que en 10 años se convertiría en el principal puerto de Recife, superando a Suape.

En la delegación nuestra viajaba una representante de la Oficina del Historiador de la Ciudad. A mi regreso preparé una propuesta para dicha oficina, instándole a establecer en La Habana Vieja algo similar al Puerto Digital de Recife.

Mi propuesta incluía promover cooperativas que manejaran los siguientes aspectos:

– Centro de convenciones para desarrollar conferencias científicas,  conferencias divulgativas, proyección de videos científicos y otros.

– Oficinas para la edición de revistas científicas y libros, impresión de materiales de conferencias científicas y otros,

– Oficinas de software, en particular programadores que interaccionaran con músicos, artistas plásticos y diseñadores ya radicados en esa área para la visualización de imágenes en 3d, tratamiento digital de imágenes y sonido, empleo de motivos de ciencia en el diseño, utilización mas activa de la web en la promoción de las obras y

– Oficinas para brindar otros servicios científico-técnicos a empresas y centros radicados en el área.

La realidad es que no fui capaz de convencer al historiador y la persona que manejaba el Plan Maestro de la Ciudad para que incluyeran con mas fuerza a la ciencia en sus loables acciones para renovar a la urbe.

Y aun cuando no arrastramos, como Recife y otras regiones de Brasil,  el lastre que significa el 50 % de la población con problemas serios de acceso a la educación, la salud y la cultura en general, cuando nuestra red de centros de educación y de ciencia están distribuidos por todo el país, cuando contamos con mas de un millón de graduados universitarios, a veces nos cuesta trabajo entender que la ciencia podría dinamizar mucho mas nuestra dinámica de desarrollo.

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