Juan Formell multiplicó su Historia

Sus historias cantadas fueron las crónicas de la vida cotidiana convertidas en música

Juan Formell

Por: Ana Margarita Sánchez solerasanchez@enet.cu

Juan Formell, el mítico músico cubano, falleció el 1ro de mayo de 2014, hace ya cuatro años. Fue difícil conciliar la tristeza de esa noticia. Juan Formell es un icono de la cultura cubana y en grado supremo de la cubanidad, entendida como acto de vida, religión, amor al arte…

Sus méritos como músico fueron reconocidos no solo en su patria, sino fuera de ella. Supo internacionalizar nuestros timbres, sacudió los estereotipos y, respetando siempre al bailador, intuyó cómo ser popular sin chabacanerías ni facilismos, imposibles en la estatura de su creación.

Formell es la imagen de un hombre grande que se multiplicó en otros muchos, sus hijos: la Orquesta Van Van, por más de cuatro décadas en la preferencia de hombres y mujeres de estas tierras. Allí plantó su simiente e hizo germinar una familia de continuadores de su legado hasta el día de hoy. Y esperamos, hasta siempre.

La sonoridad de la Orquesta Van Van, a la que dedicó sus mejores esfuerzos como compositor y arreglista, incorporó una armonía diferente en el panorama cubano de los años sesenta al mezclar ritmos caribeños, el son tradicional de la Isla y tonos blues, ascendentes de la música norteamericana; sin faltar notas de la modulación brasileña, logrando una tejido musical de exquisita factura.

Sus historias cantadas fueron las crónicas de la vida cotidiana convertidas en música, en testimonio del hombre de a pie: panaderos, bodegueros, migrantes, siempre con la gracia y el gusto merecido en cada composición.

Sean estas palabras de homenaje a un hombre que multiplicó su historia. Un recio cubano por todos los poros, a quien no importó el lauro si no venía precedido del respeto a la Patria.

Por esa, entre otras razones, ganó el Templo de los Grandes.

 

 

 

Impactos: 1

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

tres × 4 =