Campaña electoral a todo tren en Venezuela

Son cinco hasta ahora los candidatos presidenciales del próximo día 20 de mayo

Candidatos a la presidencia de Venezuela 2018. (Foto: 800Noticias)
Candidatos a la presidencia de Venezuela 2018. (Foto: 800Noticias)

Por: Mariela Pérez Valenzuela

Acosada por Estados Unidos y sus títeres latinoamericanos, Venezuela está, inmersa en una campaña electoral con vistas a los comicios del próximo día 20, en el que cinco candidatos se juegan la presidencia y otros altos cargos.

Son más de 20 millones los convocados a participar en esta lid en la que puede –y debe ser reelecto según encuestas- el actual mandatario Nicolás Maduro, quien está propuesto por el Frente Amplio de la Patria, una coalición de partidos progresistas y revolucionarios, cuya fuerza mayor radica en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

El pasado día 22 de abril comenzó la cruzada de los comicios que, según se prevé, permitirá la continuidad del proyecto socialista bolivariano, y concluirá el próximo día 17, o sea, 72 horas antes de la asistencia a las urnas.

Los otros postulados son Henri Falcón, de Avanzada Progresista, respaldado por Movimiento al Socialismo (MAS) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei); Javier Bertucci, de Esperanza por el Cambio; el independiente, Luis Alejandro Ratti y Reinaldo Quijada, de Unidad Patriótica Popular 89 (UPP89).

Aún cuando estas elecciones cumplen con las normas del Consejo Nacional Electoral, los enemigos del proceso revolucionario venezolano advirtieron que no las reconocerán como válidas, ni tampoco a Maduro, si se alza con la victoria.

¿Qué plantean los programas de los candidatos?

La economía venezolana, fuertemente golpeada en los últimos años por los bajos precios del petróleo, las sanciones impuestas por Estados Unidos, la contrarrevolución de una parte de la empresa privada, es uno de los ejes centrales de los programas de gobierno de los cinco contendientes, cada uno desde su óptica política e ideológica.

Solo Maduro, al que la derecha internacional intenta derrocar y poner en su lugar un títere que sirva al gobierno norteamericano, insistió en sus distintos actos de campaña en el impulso a una revolución económica para vencer el asedio financiero internacional, y el respeto a los derechos humanos de sus conciudadanos.

Venezuela, con una economía dependiente del crudo, está enfrascada, a pesar de todos los obstáculos impuestos por sus enemigos de clase, en despegar con sus propias fuerzas con otras líneas de desarrollo, a fin de lograr la independencia económica.

De 55 años, el primer presidente obrero de Venezuela tiene en sus planes, si es reelecto: garantizar la educación gratuita al ciento por ciento de los venezolanos; consolidar el sistema de salud y la atención primaria; construir cinco millones de viviendas; consolidar el Carné de la Patria para atender a 16,5 millones de personas, y el sistema de bonos a otros cinco millones.

También se propone –tal como indica el Plan de la Patria hasta el 2030- el fortalecimiento de los Comités Locales de Abastecimiento y Mercados del campo soberano y los precios justos, la moneda nacional y la criptomoneda llamada Petro.

Con este plan y nuevas alternativas que irán surgiendo en el propósito de mantener la justeza del proyecto socialista inclusivo, Maduro reiteró ante sus seguidores que la guerra económica tiene que ser combatida y alcanzar una Venezuela soberana en ese sector.

El aspirante Henri Falcón, disidente de la Revolución Bolivariana, tiene entre sus principales propuestas, si ganara, la dolarización de la economía, lo cual implicaría, según expertos, la subordinación al sistema financiero estadounidense.

En uno de sus actos de campaña, Falcón afirmó que “En Venezuela se rompió el principio básico de las libertades económicas y hay que levantar los controles cambiarios, hay que profesionalizar Petróleos de Venezuela (PDVSA)”, o lo que es igual privatizarla.

El programa de gobierno de Javier Bertucci, un pastor evangelista, tiene entre sus objetivos reestructurar el sistema educativo y modernizar el sistema de salud, que ahora es gratuito, y permitir la entrada de ayuda internacional “ante esta crisis de alimentos y medicinas”, de la cual son responsables los inescrupulosos enemigos de la Revolución Bolivariana.

El “canal humanitario” propuesto por Bertucci, es innecesario, según el experto independiente de Naciones Unidas Alfred de Zayas, quien invocó que en Venezuela no hay crisis humanitaria, y quienes promueven ese discurso, dijo, buscan la intervención extranjera para acabar el proceso socialista.

Este candidato, en un lenguaje de aparente defensa de los programas sociales creados por el chavismo en los últimos 19 años, afirmó que los fortalecerá, en tanto suministrará insumos y equipos hospitalarios, además de la reactivación del aparato producto solicitando créditos multilaterales. O sea, volver a la dependencia financiera de los grandes capitales internacionales.

El aspirante independiente Luis Alejandro Ratti pretende, si gana, consolidar la transformación de los Poderes Públicos y la convocatoria a una nueva Asamblea Nacional Constituyente, ya que ignora a la actual, votada por más de ocho millones de ciudadanos el 30 de julio del pasado año.

Ratti considera imprescindible la participación de empresarios en el gobierno, ya sea como ministros o asesores.

Respecto a la economía, es contrario a la dolarización, pero a favor de la liberación del control de cambios. Propone restablecer de inmediato las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y sobre la educación plantea una reestructuración del plan de estudios en todos los niveles, y cambiar el nombre a la Universidad Bolivariana de Venezuela.

El candidato Reynaldo Quijada afirmó en una entrevista televisiva que su programa se centra en “la reconstrucción política, institucional y económica” de Venezuela, en la defensa de la “dimensión ética de la política” y la necesidad de “descentralizar el poder del Estado”.

El candidato contempla refinanciar la deuda pública y desmontar de manera gradual el control de cambio para fomentar la inversión extranjera en el país. Quijada es un ingeniero electrónico que apoyó a Hugo Chávez desde 1992, pero luego de su muerte se distanció del chavismo y se opuso al actual Gobierno. Uno de sus propósitos es eliminar el programa de precios justos que favorece a las clases más vulnerables del país.

En las últimas horas, Falcón indicó que sostuvo una conversación con el también aspirante Ratti, con el fin de concordar un candidato único.

En su cuenta en Twitter, Ratti precisó que había conversado con Falcón, “ya que Venezuela pide a gritos una sola candidatura. Eso es una verdadera unidad nacional opositora y no descansaré hasta lograrlo”, y prometió reunirse con los otros aspirantes al Palacio de Miraflores.

De ahí que varios analistas políticos coincidan en que es muy posible que los opositores se unan y propongan un solo pretendiente para oponerse a Maduro, que goza de más del 50% de las intenciones de voto, según varias encuestas.

Los venezolanos están convocados para elegir al Presidente, miembros de los consejos legislativos y representaciones indígenas en esas instancias, entre unos mil 700 aspirantes.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) dispuso en su portal web el material “Divulgación de candidatos” en donde los votantes podrán conocer las opciones para cada cargo. En el documento aparece el nombre, apellido, los partidos, así como cada candidato por estado, municipio y circunscripción.

En Caracas solo se votará por el cargo de presidente, mientras que en los estados Amazonas, Anzoátegui, Apure, Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Sucre y Zulia, deberán sufragar por: jefe de Estado, legisladores nominales y lista, además de la representación indígena.

En el resto de los estados serán al menos tres votos, dependiendo de la cantidad de legisladores a elegir vía nominal en cada circunscripción.

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