Menos diabetes tipo 2 con actividades físicas

Practicada de manera  regular se asocia a menor riesgo de diabetes mellitus tipo 2, enfermedad cardiovascular, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular y fallecimientos de causa cardiovascular

La actividad física comprende un conjunto de movimientos del cuerpo donde se obtiene como resultado un gasto de energía mayor en relación a los valores promedio del metabolismo basal.

A veces se utiliza como sinónimo de ejercicio físico, una forma de actividad física planificada y repetitiva con la finalidad de mejorar o mantener uno o varios aspectos de la condición física y de la salud en general.

La actividad física realizada por el ser humano durante un determinado período de tiempo mayor a 30 minutos y más de 3 veces por semana, habitualmente sucede en la actividad laboral y en los ratos de ocio. Ello aumenta el consumo de energía considerablemente y el metabolismo de reposo; es decir, la actividad física consume calorías.

Practicada de manera  regular se asocia a menor riesgo de diabetes mellitus tipo 2, enfermedad cardiovascular, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular y fallecimientos de causa cardiovascular.

Esta actividad no sólo aumenta el consumo de calorías sino también el metabolismo basal; como puede permanecer elevado hasta después de 30 minutos de acabar una actividad física moderada, no se recomienda bañarse o darse una ducha fría  inmediatamente después de realizar cualquier actividad física con el fin de aprovechar este gasto calórico residual durante un plan para bajar de peso.

Diabetes mellitus tipo 2 y actividad física

La diabetes mellitus tipo 2 es la causante de alrededor del siete por ciento de la mortalidad mundial; se estima unos 600 millones de casos para el año 2035, con una enorme carga económica a los sistemas de salud de todos los países.

Se ha demostrado el efecto positivo de la actividad física sobre el riesgo de desarrollar este tipo de diabetes. Según criterios clínicos actuales se aconseja un mínimo de actividad física moderada semanal de 150 minutos o 75 minutos de actividad física vigorosa; el 30 por ciento de los adultos no cumple con estos requisitos según estimaciones.

Se confirma una vez más

Según un reporte de la Sociedad Iberoamericana de Información científica no se ha hallado un límite al beneficio reportado al aumentar la intensidad o el tiempo del ejercicio.

En una investigación donde se analizaron diversas publicaciones  que abarcaban un total de 1 261 991 pacientes y 84 134 casos de diabetes mellitus tipo 2, a todo el grupo se les realizó un seguimiento por un tiempo no menor de los tres años y en determinados casos hasta los 23 años.

En todos ellos se halló una relación inversa entre la incidencia de la diabetes mellitus tipo 2 y la actividad física. Quiere decir que mientas más ejercicios hacia determinada personas, menores eran las probabilidades de padecer de esta enfermedad.

Quienes realizaron ejercicios durante 150 minutos semanales, acorde a las normas clínicas internacionales,  tuvieron un 26 por ciento menos de riesgo de presentar este tipo de diabetes al ser comparados con individuos inactivos.

Duplicar el nivel mínimo antes mencionado disminuyó el riesgo en un 36 por ciento. Quienes emplearon más tiempo en los ejercicios, el riesgo disminuyó hasta un 53 por ciento.

Los beneficios de un elevado nivel de actividad física están por encima de las recomendaciones mínimas establecidas, pues habría una mayor disminución de la incidencia a mayores intensidades.

Una vez más queda demostrada la vinculación entre la actividad física y la disminución del riesgo de presentar una diabetes mellitus tipo 2 u otras afectaciones a la salud.

Mientras mayor es la actividad física mejores son los resultados, pues no se ha hallado un límite máximo donde más allá no exista un beneficio al aumentar la intensidad o el tiempo del ejercicio.

Dada la epidemia de diabetes y obesidad a nivel mundial donde se incluye nuestro país, una estrategia basada en la actividad física podría mejorar la salud de la población y prevenir la aparición de nuevos enfermos con diabetes mellitus tipo 2.

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

  Jefe del Servicio de Endocrinología

  Hospital Docente Dr. Salvador Allende

  La Habana – Cuba

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