Yo también voto en contra del bloqueo

El cerco económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba se percibe de distintas maneras en nuestros hogares

 

Cartel

Por: Maggie Marín Ayarde.   mmm@enet.cu

María Carla y María Isabel, joven y adolescente cubanas, como cientos de miles nacieron en una patria libre bajo el signo de una estrella solitaria en un triángulo equilátero rojo que flamea orgullosa.

María Carla y María Isabel

María Carla y María Isabel como cientos de miles de jóvenes y adolescentes cubanas, que nacieron felices y con todo el amor y el cuidado de su familia en este archipiélago, germinaron también sin requerirlo bajo la dimensión humana de una política genocida.

María Carla y María Isabel, joven y adolescente cubana como miles decidieron estudiar música en esta Patria y se ganaron ese derecho luego de cultivarse con ahínco.

Del mismo modo, María Carla y María Isabel como miles de jóvenes cubanas que poseen una enseñanza especializada en Cuba sufren los rigores de una política ilegal, injusta, atroz impuesta hace más de cinco décadas desde un vecino país, sólo geográficamente.

A diferencia de millones de jóvenes y adolescentes en el universo que se ilustran en el vasto panorama de las cuatro líneas y cinco espacios anegados  de corcheas, puntillos, redondas y hasta silencios la enseñanza de María Carla y María Isabel como la de miles de cubanos es la más costosa en el mundo por la imposición de un complejo ejercicio llamado bloqueo aunque eufemísticamente algunos le denominen embargo.

El cerco desde los Estados Unidos lo reconocen muy bien los niños, jóvenes y adolescentes cubanos que estudian música en este archipiélago al no poseer los instrumentos y materiales de estudio imprescindibles para la formación artística a pesar del inmenso esfuerzo que hace el gobierno de este, su país.

María Isabel alumna de sexto año de fagot, un complejo instrumento de viento madera del siglo XVII, practica con un instrumento adquirido en la lejana China.  Eroga entonces Cuba los mayores recursos por obtenerlo a un significativo precio, con altos fletes aunque no sea de la mejor calidad con tal de garantizar el estudio.

Pero hay mas, las cañas para que suene hermosamente el fagot  no se han podido garantizar en varios cursos no obstante gracias al ingenio de los profesores cubanos y a la donación de muchos músicos amigos sensibilizados con el tema, ella y más de una veintena de estudiantes en toda Cuba pueden estudiar fagot.

Por su parte, María Carla junto a su maestra de bajo eléctrico quisieron interpretar en la graduación una pieza bien contemporánea y se hallaron con el obstáculo de que la partitura de la obra seleccionada pertenece a una de las empresas norteamericanas de distribución de música digital y no hay intercambio, ni la posibilidad de adquirirla porque en este sencillo acápite también aparece la política de estados Unidos contra nuestra nación. Por lo tanto María Carla y su profesora sufrieron una vez más el embate del asedio de Goliat contra David.

En casa desde que mi María Carla y María Isabel son estudiantes de música diariamente sufrimos de forma quizá hasta silenciosa lo injusto del bloqueo -que data de más de cinco décadas- de Estados Unidos contra Cuba, mi Patria, la de la estrella solitaria en un triángulo equilátero rojo que flamea orgullosa.

Desde La Habana, Cuba, mi familia y yo, también votamos contra el injusto bloqueo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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