FARC-EP celebra Congreso Nacional desde este viernes

Del congreso de las FARC-EP saldrá su partido político a partir del 1 de septiembre

Mariela Pérez Valenzuela

Las ex guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) celebran desde este viernes y hasta el próximo miércoles su Congreso Nacional “Por un Gobierno de Transición para la Reconciliación y la Paz” con más de mil delegados e invitados nacionales y extranjeros.

Fuentes de las guerrillas más antiguas de América Latina –más de medio siglo sobre las armas para alcanzar la igualdad en su país- informaron que el evento recogerá las propuestas emanadas de sus más de siete mil miembros para la construcción de nuevas estructuras que acaben con la desigualdad social y le den una oportunidad permanente a la paz.

El Congreso, con sede en Bogotá, la capital, analizará las bases programáticas del nuevo partido que surge de las guerrillas a su paso a la vida civil, los candidatos a las elecciones presidenciales del próximo año, y los designados para ocupar los 10 curules que les fueran concedidos por el Ejecutivo, cinco para la Cámara de Diputados e igual número en el Senado, hasta 2026, con voz pero sin voto y sin vinculación electoral.

Aún se reciben en el Comité organizador de la reunión las informaciones recibidas del Estado Mayor Central, el cual aglutina los distintos departamentos donde operaban las fuerzas subversivas, que en 2016 suscribieron un Acuerdo de Paz con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

Tras el traslado a zonas de transición de sus casi ocho mil miembros, con el consiguiente abandono de sus campamentos –de inmediato ocupados por elementos paramilitares- y dejación de sus armas, entregadas en su totalidad a una misión de Naciones Unidas (ONU), ahora las FARC-EP se disponen a un paso fundamental para su futura inserción en la vida civil.

La nueva plataforma política, cuyo nombre se conocerá en el Congreso, conformará una propuesta de modelo económico para Colombia, uno de los países más desiguales del planeta, así como políticas de género, para la juventud, la defensa del medio ambiente, el tema urbano, y la reforma agraria, asuntos recogidos en 61 tesis diferentes.

Antes de la celebración del evento, según trascendió a la prensa, los máximos dirigentes guerrilleros sostuvieron varias reuniones con activistas de derechos humanos y movimientos populares, a fin de comenzar a estructurar el nuevo partido que ya debe iniciar sus labores en los primeros días de septiembre próximo, cuando se inscriba como tal ante el Consejo Nacional Electoral.

La nueva organización deberá enfrentar el reto que le ofrece la derecha recalcitrante opuesta a la paz, cuya cabeza visible es el ex presidente Álvaro Uribe, líder del paramilitarismo en esa nación donde a causa de la guerra murieron más de 200 mil personas, otras miles fueron secuestradas y más de seis millones debieron desplazarse debido al conflicto.

Pero aún cuando las FARC-EP cumplen estrictamente sus compromisos suscritos en el Acuerdo de Paz, el gobierno colombiano mantiene una indiferencia absoluta ante el recrudecimiento de los asesinatos de activistas sociales y exguerrilleros.

Si esa actitud continúa, y nadie piensa en que Santos y su Ejecutivo actuarán de otra manera, la paz podría estar en peligro, pues desde que se firmó el Acuerdo los paramilitares han asesinado a más de 100 militantes, tanto miembros de las FARC-EP como de los movimientos populares.

En estos momentos, los ex guerrilleros están vulnerables a las acciones paramilitares, ya que fueron identificados y desarmados, mientras que en las zonas donde ellos actuaban ahora lo hacen de manera libre las fuerzas de la derecha armada.

Entretanto, y a pesar de los incumplimientos de Santos a varios puntos del Acuerdo, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció en Ecuador, donde sostiene negociaciones de paz con el gobierno, su disposición a entrar en un cese del fuego, siempre que el Gobierno adopte igual disposición y sea cumplida.

La advertencia del ELN, la segunda fuerza guerrillera colombiana, está dada por los continuos actos de violencia armada permitida por Santos a los hombres que, escudados en la jefatura derechista del país, cometen en especial en las zonas donde viven ahora los ex guerrilleros de las FARC-EP.

Pablo Beltrán, el jefe negociador de paz del ELN en Quito, afirmó que luego de 53 años de conflicto armado, de manera unánime la guerrilla aceptó un acuerdo para acallar las armas, siempre que haya reciprocidad oficial.

“Es un hecho histórico, dijo, Final del formulario pues es la primera vez que en el ELN hay un consenso interno completo para pactar un cese bilateral del fuego.

Según Beltrán, el ELN espera llegar a determinados acuerdos con el gobierno en igualdad de condiciones, y dijo que, si ello es efectivo, por parte de los sublevados, se detendrán atentados contra los oleoductos, suspenderán los secuestros y la instalación de mineras antipersonales, reportó Telesur.

Otro tema importante para el ELN es proteger a los líderes sociales y remitir la expansión del paramilitarismo en las zonas desocupadas por las FARC-EP, por lo cual, afirmó el jefe guerrillero, estamos también ocupando algunos campamentos dejados por esas fuerzas en la Colombia profunda.

Dirigentes de las FARC-EP han advertido al ELN que deben ser cuidadosos con la suscripción del Acuerdo de Paz para evitar ser engañados, tal como les ocurrió a ellos cuando, al abandonar sus lugares de acampada, fueron trasladados a las zonas veredales o transicionales donde no existía condición alguna para la permanencia de los ex guerrilleros.

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