Brutalidad en Argentina

Fuerzas policiales agreden físicamente a los cancilleres de Venezuela y Bolivia

 

canciller
El ataque a los cancilleres era una demostración del desprecio de esos países por Venezuela.

Mariela Pérez Valenzuela

 

En la Argentina del presidente Mauricio Macri la violencia toma las calles, pero lo insólito es que las fuerzas policiales la utilicen contra dos cancilleres suramericanos, la venezolana Delcy Rodríguez y el boliviano David Choquehuanca, cuando intentaban ingresar a una reunión del Mercado Común del Sur (Mercosur).

La absurda agresión contra los titulares de exteriores de las naciones suramericanas ocurrió cuando ambos pretendían entrar al Palacio San Martín para participar en una reunión extraordinaria del Mercosur, a la cual Venezuela no fue invitada, a pesar de que es socia plena de ese organismo desde 2012.

Este ataque policial se corresponde con la represión desatada en Argentina por el gobierno del derechista Mauricio Macri y la estrategia de ese país, junto a Brasil y Paraguay, de ignorar a Venezuela y separarla de bloque regional de manera definitiva. “En ninguna parte del mundo, nunca, se había recibido a unos cancilleres con piquetes antimotines y se había golpeado a una canciller y a su delegación oficial”, afirmó la Ministra al explicar que no la dejaron pasar a  la cita de sus homólogos.

“Entramos al salón, dijo, pero ya ellos se habían retirado y nos informaron que habían terminado, pero sabíamos que solo se habían trasladado de lugar”. El ataque a los cancilleres –Rodríguez en un hombro, ahora con cabestrillo y Choquehuanca en una mano- era una demostración del desprecio de esos países por Venezuela, y el hecho de ignorarla forma parte de un plan urdido en Estados Unidos para  fomentar la salida de Caracas, en un acto que viola los estatutos internos del grupo económico, los cuales indican que cualquier controversia debe analizarse en reunión de todos los miembros.

¿Cuál es el pretexto utilizado? Los integrantes de Mercosur son los fundadores Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, y Venezuela desde el 2012.  Bolivia espera por la aprobación de los Congresos Nacionales de esos países para integrarse, pero ya se le cataloga como socio, con determinadas obligaciones, como la asistencia a las reuniones oficiales.

Los nuevos gobiernos neoliberales desean expulsar a Venezuela porque es su enemigo ideológico, pero como no pueden utilizar ese pretexto aducen que Caracas incumplió su compromiso de adecuar su normativa económica a la establecida por el Mercosur. En conferencia de prensa este jueves, Rodríguez explicó que a su país solo le restan por adherir siete normativas, pues las no aceptadas son las que contradicen su Carta Magna. Hemos adoptado, afirmó, el 95% de las leyes del organismo.

Señaló que su país insistió donde está “contemplada la sanción loca que se le impuso a Venezuela y no nos pudieron dar respuesta, por lo que entendemos que hay una sola razón: la intolerancia política al modelo de integración y al modelo de unión que representa la Revolución Bolivariana”.

Sin embargo, los restantes miembros del grupo tampoco ha adoptado de manera íntegra las regulaciones, por lo que en la actitud de la tríada se observa una burda maniobra para criminalizar el proceso revolucionario que trajo nuevos aires a Mercosur cuando propuso que además de su tónica económica, también debía fomentar la atención a sus respectivas poblaciones.

Para el presidente venezolano Nicolás Maduro, se fomenta un golpe de Estado contra Venezuela, pues el argumento es demasiado débil en un organismo que hasta la asunción de  Macri, Michel Temer y Horacio Cartes se caracterizó por la flexibilidad y el diálogo entre socios. Rodríguez dejó clara la posición de su gobierno: “Venezuela está y no se va del Mercosur”, pues su estadía en ese órgano trasciende los planes de Washington con el uso de sus nuevas marionetas de Suramérica.

La postura de los regímenes derechistas  se corresponde con la guerra sucia de la derecha internacional para derrocar a Maduro y poner un pie sobre el proceso revolucionario del país bolivariano. La digna postura del gobierno de Caracas y del pueblo venezolano les han permitido resistir hasta ahora los planes desestabilizadores de la oposición conservadora, las guerras económica, mediática y psicológica y la violencia callejera que dirige Washington y ponen en funciones la oligarquía nacional.

Analistas coinciden en que ahora se trata de sacar a Venezuela del Mercosur, pero las élites que desean apropiarse de América Latina intentarán hacer lo mismo con otros organismos integracionistas, como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Este jueves comenzó en Montevideo, la capital uruguaya, el proceso de negociación directa que activó Venezuela mediante el Protocolo de Olivos, a la que asisten los coordinadores nacionales del Mercosur.

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