Macri, un año después

argentina
Mauricio Macri, cumple su primer año de gobierno con una nación y una población más pobres.

Argentina exhibe panorama de calamidad

 

Por Mariela Pérez Valenzuela

Este sábado 10, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, cumple su primer año de gobierno con una nación y una población más pobres, resultado de su política neoliberal impuesta por decretos desde sus primeros días en la Casa Rosada.

Analistas coinciden en que resulta difícil –a pesar de que hay buenos ejemplos de otros neoliberales en el poder- encontrar un Mandatario que en tan corto tiempo haya desplegado una ofensiva tan poderosa contra la población, en especial la clase obrera.

Macri, un adinerado empresario, expresidente del club Atlético Boca Junior, es apoyado 12 meses después de su asunción por un 25% de los argentinos, luego de ganar por estrecho margen en el 2015 al candidato Daniel Scioli, del entonces oficialista Frente para la Victoria (FpV) de la exgobernante Cristina Fernández. La falta de apoyo popular tiene su fundamentación válida.

El también exgobernador del Gran Buenos Aires, donde se concentran las familias de mayor nivel adquisitivo del país, dictó en sus primeros días en el gobierno la cesantía de miles de empleados públicos y privados, que ahora se calculan en unos 150 mil, aunque entidades coinciden en que pueden ser el doble, ya que no hay estadísticas confirmadas.

Argentina muestra, y en ella hay coincidencia entre politólogos, un estado calamitoso, tanto en lo económico como en lo social, aunque ante tamaño viraje en la gobernación, el 2016 se caracterizó como el del reverdecimiento de la lucha social en las calles organizada por las cinco grandes confederaciones sindicales y otras agrupaciones populares.

Macri, postulado por la alianza Cambiemos y que basó su campaña electoral en esa palabra, hasta ahora ha incumplido con el supuesto crecimiento de la economía, la creación de empleos y cero hambre.

Por el contrario. Las inversiones privadas que esperaba están en cero, y más que ascender, los rubros económicos siguen en picada, a pesar del reajuste fiscal aplicado para tratar de manejar el timón que puso fuera de control.
Justo el Día Internacional de los Derechos Humanos, este sábado el otrora poderoso “granero del mundo” presenta un cuadro sobrecogedor.

Personas revolviendo en la basura para tratar de conseguir alguna comida, la colocación de las llamadas ollas populares en barrios pobres para repartir sopa, casas a oscuras o sin gas debido a las altas tarifas implantadas hasta un techo de un 300%, el aumento de los “sin techo” que pernoctan bajo las marquesinas de cines e iglesias son algunos de los resultados de la aplicación del reajuste fiscal del gobierno, aliado incondicional de Estados Unidos y de los grandes capitales internacionales.

Al cierre de noviembre, más de un millón de personas estaba en paro. En el segundo semestre de este año el 32,2 por ciento de los argentinos (8,7 millones) son pobres y el 6% (1,3 millones) vive en la indigencia, de acuerdo con el diario Página 12 basada en estadísticas de organismos especializados.

Partidos opositores aprobaron en el Congreso Nacional la Ley Antidespidos para terminar el desangre de la clase trabajadora, pero el Mandatario la vetó en uso de sus facultades.

A principios de este mes, sin embargo, con el impulso de las centrales sindicales, -y con la refrendación del recalcitrante gobierno- el órgano parlamentario logró la sanción de una Ley de Emergencia Social, por tres años, para tratar de impedir con inyección de dinero estatal la debacle en que sobrevive una buena parte de los argentinos.

Hay que considerar que aun cuando se conserve el empleo, las medidas neoliberales en su conjunto han deteriorado los salarios y puesto contra la pared a millones de familias que debieron renunciar a escuelas, médicos y otras necesidades básicas, como el uso de la calefacción en un territorio de crudo invierno.
Macri aún espera por la llegada de inversionistas, en tanto la economía retrocedió un 5% con relación al año precedente, la inflación llega casi al 50%, y la liberación del dólar en el mercado cambiario subió un 65%, o sea de 9.75 a 16,11 para compra.

Cambiar para peor

Los “cambios” se hacen visibles también en otras esferas de la vida nacional.
La política exterior argentina dio un viraje radical.  Si antes constituía uno de los bastiones de la integración latinoamericana y caribeña, ahora la nación  aparece como socia de otros gobiernos del mismo basamento ideológico, como son los de Brasil y Paraguay.

Tanto Macri, como el usurpador brasileño Michel Temer, y el paraguayo Horacio Cartes –todos bajo el ala de Washington- han declarado una guerra a Venezuela y la Revolución Bolivariana en el seno del Mercado Común del Sur, del cual todos son socios plenos, en un esfuerzo por criminalizar en la arena internacional al gobierno del presidente Nicolás Maduro.

El fin del complot está claro. Con la eventual suspensión de Venezuela –que intenta convertir a Mercosur en un bloque comercial cuyas ganancias sean empleadas en proyectos sociales- quedan abiertas las puertas para que ese órgano subregional integre Tratados Internacionales favorecedores de la expansión en Suramérica de grandes consorcios extranjeros.

El régimen derechista decretó también la represión militar a las movilizaciones públicas, el perdón a los militares encarcelados por crímenes contra los revolucionarios durante la dictadura (1976-1983), y la persecución de lideresas como la expresidenta Cristina Fernández, la activista política y primera detenida política de este régimen, Milagro Sala, y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, de 85 años.

Este desastroso año para los argentinos termina con la vuelta a las calles de la población, lo que no se vio durante los 12 años de mandato de los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández, lo cual entraña un fortalecimiento de la lucha popular contra un régimen que ya anunció nuevos recortes para el 2017.

 

Impactos: 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

20 − catorce =