La juventud desempleada de Argentina

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Esa franja social, en la que se supone haya un potencial económico, muestra un retroceso en las posibilidades de encontrar un trabajo.

Casi un año después de la asunción de Macri hay menos empleos
Por Mariela Pérez Valenzuela

Cuando el próximo día 10 el presidente Mauricio Macri celebre su primer año de gestión neoliberal, un 24,6 % de quienes tienen de 15 a 24 años seguirán buscando un empleo, entre ellos los de menos escolaridad y las mujeres, los más vulnerables en el mundo del trabajo.

O sea, que esa franja social, en la que se supone haya un potencial económico, muestra un retroceso en las posibilidades de encontrar un trabajo, y mucho menos emprender o continuar estudios de nivel secundario o superior, propios de esas edades.

Macri, un millonario derechista de la coalición Cambiemos –ahora muchos de los que votaron por él piensan que para mal- implantó este año una serie de medidas para favorecer a los capitalistas, que mantiene la tasa de desocupación en general por encima del 36% de la población económicamente activa.

Su política de reajuste lanzó a la calle a más de 140 mil empleados públicos en pocos meses y aún no decidió, según explicó en reunión de empresarios, en que sectores hará los recortes del próximo año.

En ese contexto en el que la economía, a pesar de las previsiones presidenciales, no mejoró, sino al contrario –las esperadas inversiones nunca llegaron- los jóvenes son de los más expuestos, luego de 12 años en que los argentinos vivieron etapas de bonanza bajo las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

Cifras publicadas en el periódico Página 12 demuestran que el desempleo en la franja de 15 a 24 años se encontraba en el segundo semestre del pasado año en 19%, por lo que se incrementó 5% bajo el régimen macrista.

Los cálculos no son de un partido izquierdista, sino del Centro de Investigación para los Trabajadores (Citra-Conicet), en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, a los que tuvo acceso la publicación argentina.

Hasta ahora, lo único que Macri ha hecho por el sector juvenil obligado a sustentarse, es firmar un convenio con la firma estadounidense McDonalds para que incorporara a muchachas y muchachos con salarios por debajo del mínimo indicado por ley.

La maniobra gubernamental ganó la antipatía de la Organización Internacional del Trabajo, que criticó esa inserción laboral precarizada.

Página 12 publicó también las declaraciones del diputado del Parlamento Suramericano y exministro de Educación Daniel Filmus, quien explicó que  “Los jóvenes ingresan al mundo del trabajo a través de los empleos más precarios y en el sector del comercio y servicios, los que más han sido golpeados por la caída del consumo este año. Fueron esos los primeros sectores de la economía en donde se retrajo el empleo, a diferencia del sector industrial, donde es más costoso despedir a un trabajador”.

Filmus, quien coordina junto a Fabiola Carcar el equipo de investigadores del  Citra-Conicet, afirmó que el incremento de más de cinco puntos porcentuales supera al avance de la desocupación general, que subió de 6,6 a 9,3 por ciento en los últimos cinco meses.

Entre los jóvenes hay un 66,5% que busca trabajo desde hace seis meses, y el resto más de un año. El grado de escolaridad y el sexo influye de manera negativa, en opinión de estos expertos, en la asignación de un empleo.

Tal criterio se sustenta en que hay un 22,7% de mujeres jóvenes de brazos cruzados por los reajustes del gobierno, superior al 17,1 % de los hombres.

En sus promesas electorales, el Presidente prometió la creación de cinco mil empleos estables, pero hasta ahora son solo 200, en tanto su proyecto de ley al respecto fue revocado, pues consistía en reemplazar a trabajadores antiguos por otros nuevos con sueldos más bajos.

El convenio con la McDonald fue llevado a la justicia por la Central de Trabajadores de Argentina, ya que “genera que un trabajador joven cobre por debajo del salario mínimo y alrededor de la mitad que otro empleado formal que realiza la misma tarea”, según refirió esa organización, que considera el documento violatorio de la legislación vigente.

La CTA también alertó que el gobierno manipula las cifras, pues estudiosos del tema del desempleo consideran que debe considerarse joven a una persona hasta los 29 años.

El hecho de que el gobierno piense en la juventud hasta los 24 años le permite una reducción en los índices de desempleo en ese grupo y con ello,al menos, tratar de mantener oculta la realidad de una nación en retroceso económico y social.

 

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