Cómo hacer ejercicios casi sin darse cuenta

Con la actividad física, entre otras cosas, movilizamos todas las articulaciones del cuerpo, evitamos la ganancia indeseable de peso corporal y nos mantenemos ágiles y capaces
Por M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *
Una persona sedentaria debido a la índole de su trabajo, no tiene excusas para no hacer ejercicios para bien de su salud. Cuando se sabe cómo hacerlo, es fácil reducir el riesgo de adquirir enfermedades derivadas del demasiado quietismo.
UNA META ALCANZABLE
Como mínimo es recomendable realizar alrededor de 30 minutos de ejercicio moderado diariamente o por lo menos 5 veces a la semana. Es decir, 150 minutos semanales de este tipo de actividad o un total de 75 minutos de ejercicio vigoroso cada siete días.
Es una meta conservadora pero capaz de proporcionar enormes beneficios para la salud física y mental. Por supuesto, pero como dice el dicho,”mientras más, mejor”.
Pero, ¿y el tiempo dónde está?
Esos dorados 30 minutos puede sacarlos durante su horario de trabajo habitual. Lo esencial es moverse a lo largo del día, preferiblemente al menos una vez cada hora, tan solo durante unos minutos.
Lo mismo puede llevar a fotocopiar un documento, llevar a la oficina de al lado unos papeles, pararse y flexionar la columna una cuantas veces o sencillamente caminar por su área de trabajo para “estirar las piernas” durante dos o tres minutos. Son suficientes, para comenzar, en la jornada diaria de los más sedentarios.
Coloque su cesto de papeles desechados y otras cosas necesarias lejos de su escritorio. Se obligará a moverse para acceder a ellos.
Camine hasta el despacho de un compañero en lugar de enviar un correo electrónico o llamarlo por teléfono. Mientras más lejos se encuentre, mejor para usted.
Suba y baje las escaleras cuando vaya a un departamento en otro piso.
Si es mucha la altura, tome el ascensor, pero quédese por lo menos dos pisos por debajo y el resto a pie en la subida y en la bajada.
Si cuenta con vehículos automotores busque un parqueo seguro y confortable para su carro o para su moto a unas cinco cuadras de su centro de trabajo y de su domicilio. Tendrá necesidad de caminar.
Con el transporte público haga lo mismo. Se apea una parada antes y camine el resto.
Si la distancia es prudencial, vaya desde su casa y regrese a pie de su centro de trabajo sin olvidarse de llevar unos zapatos cómodos.
OBJETIVOS Y MOTIVACIÓN
Una fuerte motivación para activarse es pensar en las terribles enfermedades, incluido un fallecimiento no planificado, capaces de evitarse con estas actividades.
Cuando existen legítimas aspiraciones para recorrer un camino exitoso y feliz en la vida, no hay razón valedera para justificar la pulverización de esos sueños en vías de realización tan solo por una pereza y un sedentarismo mal entendido pero muy bien aplicados.
* Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba
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