Gente de mi barrio

virgen del camino
La Virgen del Camino

Es una pena que generalmente solo se nombre al municipio de San Miguel del Padrón por índices de delincuencia, porque no son tan malos como los pintan los residentes de este territorio

 

Por María Elena Balán Sainz

Los índices de infestación del mosquito Aedes aegypty bajaron en esta primera etapa de la campaña antivectorial en el municipio habanero de San Miguel del Padrón, donde los reservistas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y otros movilizados presentaron, además, una asistencia y puntualidad de las mejores registradas en la capital cubana.

Son la gente de mi barrio, de mi municipio de residencia, del cual en ocasiones se pasan por alto las cosas buenas, como esta de enrolarse en una campaña contra una epidemia y es que “A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”, tal como dijo la Madre Teresa de Calcuta.

Es una pena que generalmente solo se le nombre por índices de delincuencia, como ocurre con frecuencia en programas televisivos del tipo policíaco, porque no son tan malos como los pintan los residentes de este territorio.

Será quizás por aquello de “cría fama y acuéstate a dormir” que se tiende a generalizar sobre determinadas conductas transgresoras, las cuales si se profundiza en su localización nos encontramos que pueden estar presentes en cualquier comunidad y no solo en aquellas sobre las cuales ya estamos prejuiciados.

Hace meses, en un recorrido por mi municipio, comentaba con un colega sobre el buen estado de conservación del monumento escultórico de la Virgen del Camino, situado en la plaza de igual nombre donde confluyen las Calzadas de Luyanó, San Miguel del Padrón y la Carretera Central.

La escultura de 180×200 cm, obra de la artista cubana Rita Longa, fue realizada en bronce y ha permanecido intacta y cuidada por casi 70 años desde que se ubicó en el lugar, sin mayores medidas de seguridad, ni cercas protectoras, ni gran altura que la separe del público.

Durante los años más crudos del llamado Período Especial permaneció casi siempre a oscuras en las noches y sin embargo ni uno solo de sus agregados más frágiles han sido afectados.

Tampoco les faltan las flores ofrendadas de forma natural. Este es un buen ejemplo de respeto a los bienes públicos y valores de la religiosidad popular y representa una obra de arte que se ha convertido en un objeto de culto y deidad religiosa de manera espontánea, aunque su creadora NO la hizo con ese fin.

La Virgen del Camino aparece en esta escultura sosteniendo entre las manos la Rosa de los Vientos para señalar el rumbo en todos los caminos de la vida. Allí se realizan actos públicos, actividades culturales y quienes tienen creencias religiosas depositan monedas como ofrendas.

Nadie agrede la obra de Rita Longa, que constituye un símbolo en el periférico municipio de San Miguel del Padrón.

Ojalá que en otros lugares existieran iguales conductas de respeto y no ocurrieran actos vandálicos que destruyen la herencia histórica de nuestro pueblo.

En una barriada humilde como Juanelo, en el citado municipio capitalino, el talento y la entrega de la artista Antonia Eiriz sumó a muchos de sus pobladores a la creación de figuras de papier maché y aquella iniciativa se enraizó de tal manera que aún después del fallecimiento de su creadora sigue vigente y tiene como centro de enseñanza y exposición su casa convertida en museo.

Exponente de la cultura en esta localidad habanera es también la Finca Vigía, donde Ernest Hemingway vivió y escribió algunas de sus obras. Es un lugar visitado a diario por nacionales y extranjeros, quienes pueden ver cómo se mantiene todo tal como la dejó al marcharse el Premio Nobel de Literatura.

Y hago estas citas como muestra de que en cualquier sitio de esta Isla pueden encontrarse muestras de esa civilidad esencial que nos prepara para vivir en armonía con lo demás, pero a veces “lo esencial es invisible a los ojos”, como expresara El Principito, de la obra de Antoine De Saint-Exupery.

Tomado de ACN

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