Sueño y diabetes

Se ha planteado la posibilidad de que en quienes duermen solo cuatro o cinco horas por noche, el incremento del riesgo de diabetes mellitus tipo 2 alrededor de un 20 por ciento.

La recuperación del sueño pudiera revertir el impacto negativo a corto plazo de la pérdida de sueño sobre el riesgo de diabetes

 

Por M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

Normalmente dormimos unas ocho horas al día y esto significa que pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo. Cuando tengamos 60 años hemos empleado unos 20 dedicados a dormir. No es un desperdicio de tiempo pues esa etapa de sueño es imprescindible para recuperarnos.

El sueño constituye un estado fisiológico por medio del cual se eliminan o destruyen toxinas acumuladas por la fatiga y el trabajo excesivo de los tejidos nerviosos, y el muscular se relaja.

POCO SUEÑO

Es bastante común encontrar personas que por diversas razones duermen poco durante la semana y aspiran a dormir mucho los sábados y domingos con el fin de recuperar el sueño perdido.

Ya en investigaciones hechas anteriormente, se había planteado la posibilidad de que en quienes duermen solo cuatro o cinco horas por noche, el incremento del riesgo de diabetes mellitus tipo 2 alrededor de un 20 por ciento.

En una nueva realizada una investigación en el Laboratorio del Sueño y la Cronobiología de la Universidad de Boulder, Colorado y publicada en la revista Diabetes Care investigación se sugiere que la recuperación del sueño dejado de dormir puede revertir ese riesgo en personas sanas y jóvenes por lo menos a corto plazo.

La investigación dio comienzo con 19 hombres jóvenes sanos y delgados quienes durmieron un promedio de casi ocho horas por noche durante cuatro días.

Este mismo grupo en una etapa posterior solo pudo dormir 4,5 horas nocturnas durante otros cuatro días consecutivos.

La tercera etapa consistió en una etapa de recuperación del sueño durante dos días en los cuales el grupo durmió 9.7 horas por noche.

Al final de cada etapa fueron sometidos a pruebas de tolerancia a la glucosa para precisar si surgía algún riesgo en relación con la diabetes tipo 2.

RESULTADOS ELOCUENTES

Con las pruebas realizadas en la investigación se comprobó que los hombres experimentaron una reducción del 23 por ciento en la sensibilidad a la insulina, en comparación con los niveles normales, tras cuatro días de dormir poco.

Pero después de los dos días de recuperación del sueño se demostró la restauración completa de los niveles de sensibilidad a la insulina.

La conclusión demuestra que la recuperación del sueño pudiera revertir el impacto negativo a corto plazo de la pérdida de sueño sobre el riesgo de diabetes, por lo menos en hombres jóvenes y sanos.

AUN HAY INCERTIDUMBRE

Aunque en esta investigación se demostró el efecto benéfico de la recuperación del sueño en hombres jóvenes y sanos en relación con el riesgo de diabetes mellitus tipo 2, aun no se sabe si esto mismo pudiera suceder en prediabéticos o en personas con variables grados de excesivo peso corporal.

También sería necesario investigar a las personas del sexo femenino para precisar si en ellas existe alguna diferencia de comportamiento con relación a los hombres.

Esta es una de las primera investigaciones realizadas con un buen control sobre sus variables , no obstante es necesario nuevas investigaciones de mayor tiempo de seguimiento con el fin de valorar si la recuperación del sueño durante los fines de semana, tal como sucede con muchas personas de manera frecuente, semana tras semana, es capaz de mantener la misma efectividad.

El resultado de futuras investigaciones podrá precisar si el efecto beneficioso sobre la prevención de la diabetes mellitus recuperando sueño, tiene la misma efectividad en personas con características muy diferentes.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

Jefe del Servicio de Endocrinología

Hospital Docente Dr. Salvador Allende

La Habana – Cuba

Email: alberto.quirantes@infomed.sld.cu

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