Ser el Che y el tiempo

Foto tomada de Internet

He vuelto a regresar a las pesquisas de la memoria para asombrar a la fe con el Che. En tiempos de crisis sanitaria mundial donde la espiritualidad se representa desordenada, casi que con el amor a límites, como diría la poetisa Carilda Oliver.

Presumo como otras veces que ya se entiende el tiempo como una suerte de «ilusión cultural», tal como afirmó Rufo Caballero. Y es una certeza, porque aprehender el ser del Che es gozar el privilegio de lo afortunado, aunque sea imposible el contacto físico.

El regreso en el tiempo a la imagen del hombre de la «boina negra» y la «estrella solitaria» es colocar en el pensamiento la gota de lo dejado por el Guerrillero Heroico en el camino de la vida. Es volver a sus andas como otro ser que lo interroga y lo abraza con cierta timidez de imperfección.

Foto tomada de Internet

Quizás porque el presente vuelve a ser la constante de su filosofía y política de ser.

Hay que entonces desterrar nuevamente la idea de la utopía del «hombre nuevo» y ascender con ella a lo más alto de la montaña, allá donde el cielo y las estrellas parecen no temer a lo inaudito.

Aquellos que aún no entienden la «herejía» de este hombre también vestido de verde olivo es porque no comprenden el significado de la forja del ser, el acto de la virtud y de la consagración. Aquella que marcó para siempre el simbolismo y la voluntad de un fiel apasionando a las ideas de la Revolución y la independencia.

El ejercicio de penetrar en su interior es como viajar en la máquina del tiempo a las circunstancias de un pasado que es presente, pero que alterna con el futuro y la dimensión humana en un verbo profundo: hacer y transformar.

La frase de su carta de despedida leída por Fidel Castro Ruz cuando decía (…) no dejo a mis hijos y mi mujer nada material (…) pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse (…) es el ejemplo de la moralidad de un ser que nos dio una clave a pulso, vivir al lado de la espiritualidad.

amss

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *