Díaz-Canel: la realidad que afrontamos requiere solidaridad frente al egoísmo

Foto: Estudios Revolución

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de la República de Cuba, reiteró este miércoles la posición de la Mayor de las Antillas de continuar ampliando la colaboración en materia de Salud, en la zona que abarca la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP).

En su intervención en la Conferencia virtual de Alto Nivel sobre Economía, Finanzas y Comercio en el Marco de la COVID-19, convocada por dicho mecanismo de integración regional, el mandatario cubano hizo un llamado a “intercambiar experiencias para enfrentar juntos la crisis multisectorial que sufren nuestras sociedades, agravadas por la COVID-19”.

Díaz-Canel explicó en su discurso cómo el pesado lastre del subdesarrollo y la dominación capitalista; así como el endeudamiento, a lo cual se le añaden las medidas coercitivas unilaterales, traen consigo que los países del sur sean los más afectados con esta pandemia.

Al respecto enfatizó en la necesidad que tienen los pueblos de Latinoamérica de continuar el fortalecimiento del estado como garante de la seguridad social; naciones estas que han podido hacer frente en mejores condiciones a la actual situación sanitaria, a diferencia de otros que “han priorizado sus economías, sus finanzas y sus tropas, fallando en la articulación de esfuerzos para salvar a sus propios ciudadanos”.

“Hoy puede verse claramente la crudeza de poner en primer lugar la economía por encima del bienestar de los pueblos”, afirmó Díaz-Canel.

En ese sentido, abordó la importancia de una administración adecuada de la política fiscal, en la cual el estado cumple un rol principal en el deber de proteger y salvar vidas y mantener la vitalidad de la economía, pero igualmente de desarrollar proyectos de beneficio social para sus ciudadanos.

Sobre la realidad económica que enfrenta la región hoy, el Presidente de la República de Cuba explicó la importancia de priorizar la producción local de alimentos, con bajos niveles de importación para poder paliar esta crisis económica y social; debido a la paralización de buena parte del comercio y las inversiones, así como la caída de los ingresos en sectores clave como el turismo y los servicios.

Díaz-Canel recordó, igualmente, las múltiples ocasiones en que el Comandante en Jefe Fidel Castro se refirió a la importancia de priorizar la producción de medicamentos, la mejora de los sistemas de atención primaria de salud, por encima de la fabricación de armamento.

En esta ocasión, el Presidente reiteró que, aun en medio de la actual coyuntura económica y social que vive el mundo, Cuba no ha renunciado a sus objetivos del plan nacional de desarrollo para el 2030, con el fin de mejorar la calidad de vida de los cubanos.

Durante los minutos finales de su intervención, Díaz-Canel denunció una vez más la campaña de mentiras y falsas acusaciones promovida por el gobierno norteamericano contra los cooperantes cubanos en el exterior, quienes a pesar de ello, hoy luchan contra la COVID-19 organizados en 34 brigadas en 26 naciones de África, América y Europa.

También dijo que la administración norteamericana rehusó pronunciarse públicamente y con claridad ante un acto terrorista ocurrido en la capital de ese país contra la Embajada de Cuba, lo que confirma la actitud de complicidad y contubernio con quienes promueven actos violentos contra nuestros países, y ratifica que el lenguaje agresivo e incitador de posiciones extremas y violentas cumple objetivos estratégicos del actual gobierno estadounidense.

“La realidad que afrontamos requiere solidaridad frente al egoísmo”, concluyó Díaz-Canel, quien destacó la necesidad de ampliar los mecanismos de colaboración regional para que todos los pueblos del ALBA-TCP puedan reconstruir sus economías una vez concluida la pandemia.

Desde su creación el 14 de diciembre de 2004, el ALBA-TCP ha enfrentado varias crisis desatadas a nivel internacional; entre ellas la crisis alimentaria mundial de 2007, que dio lugar al programa ALBA Alimentos, la caída financiera del 2008, las recurrentes subidas de los altos precios de los combustibles, con la iniciativa de PetroCaribe, e incluso las catástrofes naturales que tienen lugar por causa de huracanes, lluvias e incendios, típicas de la región caribeña.

Además, entre los logros más importantes de este mecanismo de integración regional, destaca el Programa de Alfabetización; la Misión Milagro; el Programa de atención a las personas con discapacidad; el Cardiológico Infantil Latinoamericano, la formación de médicos integrales en la Escuela Latinoamericana de Medicina-ELAM en Cuba y en Venezuela y PetroCaribe; así como también, las Casas del ALBA, los Juegos deportivos ALBA, Telesur y la Radio del Sur.

En materia económica, la creación del Banco del ALBA y el desarrollo de diversos proyectos de infraestructura, de producción y de servicios, constituyen un pilar fundamental para enfrentar la actual crisis económica desatada por la pandemia del nuevo coronavirus, la cual, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), dejará un aumento de 28.7 millones de personas en la pobreza.

Mariley García Quintana

amss/Tomado de ACN

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