Leal por siempre (+ Video)

Leal caballero en tu gris y sencilla armadura de faena: el cotidiano ritual de tu andar sobre los adoquines, entre las columnas y por las plazas de La Habana, empecinado en deshacer los entuertos del tiempo inexorable y de la desidia intolerable.
Leal y sempiterno enamorado de una legendaria ciudad donde por derecho propio también te has erigido en leyenda, desde tu culta elocuencia hasta tu consagrada existencia.
Leal hombre de pueblo, con la reciedumbre de la ceiba, la transparencia del vitral y la verticalidad de la farola que custodia la bahía.
Leal preservador del rostro de una Habana negada a envejecer más de la cuenta, que te debe el milagro de rescatarle a toda costa y poco a poco la belleza.
Leal por siempre a la estrella solitaria, sigue tu pertinaz trayecto de gestor de maravillas. Conserva tu fe en los hallazgos encubiertos detrás de lo imposible. Mantén tu inspiradora complicidad con quienes hacen del trabajo, la honradez y la decencia su tesoro más preciado.
Nunca dejes de andar por tu entrañable Habana: la Giraldilla que otea permanentemente el horizonte sabe que mucho más allá de sus confines hay un lugar reservado a tu grandeza.
Mesa Redonda La Habana 500 en el sentir de Eusebio Leal:
moda/rm