Osteoporosis: cuidado con las caídas

No hay que pensar en lo peor, sino prevenir la enfermedad.

Uno de los mayores temores de las personas de edad avanzada es sufrir una caída y más aun quebrarse un hueso, en especial la cadera, dado los trastornos que el percance trae no solo para el afectado sino para el entorno familiar.

Sin embargo, cualquiera puede tener un accidente tanto en el hogar como en la calle. Pero los ancianos tienen que tener mucho cuidado cuando deciden salir a las calles, e incluso en el hogar pueden tropezar con un objeto mal situado en el piso de la sala o simplemente por sufrir un mareo.

Pero hay quienes se caen sin motivo, o para achacarle a algo la culpa del mal rato aseguran que ¨me caí de mis pies¨ o sea, sin aparente algún motivo.

Lo que muchas personas desconocen es que padecen de osteoporosis, lo cual significa tener ¨huesos porosos¨, una enfermedad en general silenciosa, que se desarrolla durante años pero pasa inadvertida para la persona.

La dolencia, en general, se descubre luego de que la persona sufre una fractura ósea, pues la mayoría no padece de síntomas, y no puede percibir la debilidad de los huesos.

La osteoporosis ocurre cuando el cuerpo produce muy poco hueso, o lo pierde, en especial una situación observada en mujeres mayores de 50 años, aunque personas de los dos sexos también pueden padecerla en edades más tempranas.

Se estima que aproximadamente una de cada dos mujeres (50 por ciento) y hasta uno de cada cuatro hombres (25 por ciento) mayores de 50 años se romperán un hueso en algún momento debido a la osteoporosis, según una encuesta  realizada en cinco hospitales del Reino Unido.

Muchas personas mayores de 60 años no se percatan de que necesitan visitar al médico con frecuencia, pues encuentran natural poseer una movilidad limitada, problemas para moverse, dolores que afectan la cadera, la columna, las muñecas, los pies y las rodillas, en especial.

Es decir, zonas vulnerables que requieren exámenes, pero la mayoría de los sexagenarios o de más edad consideran que todos esos trastornos son debido a sus muchos años.

Sin embargo, se puede vivir la ancianidad con salud y calidad de vida, si se adoptan las medidas necesarias.

Lo ideal es que desde los 40 años las personas –tengan o no algún síntoma- consulten a un especialista para conocer la calidad de sus huesos.

El ejercicio, por ejemplo, es importante tanto por los que ya padecen osteoporosis o no, pues ayuda a construir masa ósea, mejora el equilibrio y la flexibilidad, alivia el estrés y reduce las inflamaciones.

Caminar rápido es uno de los más efectivos, también nadar, flexiones asistidas, yoga, Tai chí, y Pilates. Siempre es bueno apoyarse en sillas, pared, tubos, si es que desea hacerlos en su hogar y está solo.

Estudios de la Academia Lagarde de Perú demostraron que los practicantes de tai chí se caen un 47% menos que quienes no lo hacen y poseen un 25% menos de posibilidades de sufrir una fractura de cadera.

Un artículo de la Fundación Nacional de Osteoporosis de Estados Unidos estima que cada año, de manera aproximada, un tercio de todos los mayores de 65 años sufrirán una caída, que muchas veces podría causar fractura de hueso. Para evitarlas, use un bastón para andar en casa o en la calle, levántese lentamente si está sentado o acostado, mantenga su hogar iluminado y use una linterna cuando camine en la oscuridad, zapatos cerrados, resistentes y cómodos para mantener el equilibrio, y evite los tacones.

Cuando suba una escalera aguántese del pasamano si lo hay, no camine por zonas resbaladizas o aceras si ha llovido; ni sobre pisos mojados.

En el hogar, coloque los artículos al alcance de la mano, retire cables sueltos, alfombras o frazadas de piso, e instale barras de apoyo en las paredes de su baño o cerca de la ducha

 

 

 

 

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